domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 16

Un cumpleaños lleno de sorpresas.
*NARRA PATRI*
Eran las once de la noche del día 21 de agosto y estaba que me caía de sueño. Hoy había sido un día un poco raro. No había salido de casa en todo el día y el máximo movimiento que había hecho era con los dedos sobre el ordenador o el móvil.
Había llamado a mi padre para que le pusiese el Skype a mi abuela Carmen y la pudiese felicitar. Cuando terminé vi a una de mis amigas madrileñas conectada y también hablé con ella por Skype. Álvaro me había felicitado con adelanto porque mañana iba a estar de viaje y no me iba a poder felicitar. Álvaro era mi mejor amigo, nos conocíamos desde los 6 años y siempre había tenido el sueño de ser militar, al final se alistó en el ejército y por eso no hablamos casi nunca, siempre estaba viajando de un sitio a otro. Después de hablar durante 20 minutos con él por whatsapp, me había pasado toda la tarde viendo películas de piratas del Caribe con María.
Las dos estábamos depres así que no habíamos liado con la nocilla y el helado de chocolate y ahora estábamos empachadas. Yo estaba depre por pasar mi cumple lejos de mi familia y porque hacía casi dos semanas que no veía a Lou y Mery seguía plof con lo de Harry, así que nos pusimos las pelis para alegrarnos un poco la vista con el morenazo de Orlando Bloom.
A las 11 me metí en la cama muerta de sueño y sin poder con mi vida pero no dormí demasiado ya que a las 12 en punto empecé a escuchar golpes en la ventana. Me acerqué a ver que era lo que pasaba y lo que pasaba tenía nombre y apellidos.
Louis William Tomlinson estaba lanzando pequeñas piedrecitas contra el cristal de mi ventana con la intención de despertarme, consiguiéndolo, claro está.
-       Tomlinson, ¿Sabes que hora es?
-       Por supuesto, las 12 en punto, lo que significa que ya estamos a 22 de agosto. Felicidades princesa.
-       Muchas gracias Lou.
-       Bueno que, ¿bajas a darme un beso?
-       Sube tú.
-       ¿Que hago? ¿Trepo por la pared?- dijo irónicamente.
-       No estaría mal, serías mi pequeño Spiderman.
-       Ya pero es que yo soy más de Superman. Ven a abrirme la puerta anda. – dijo con una de esas sonrisas que me quitaban el sentido.
Bajé las escaleras descalza y en pijama, corriendo prácticamente con muchísimas ganas de besar al chico que hacía mi mundo un poquito mejor.
Abrí la puerta y me le encontré con un precioso ramo de rosas en la mano.
-       Felicidades princesa – repitió antes de que me tirara a sus brazos a besarle.
En el ramo había 17 rosas, y 17 eran los años que cumplía. Este chico había pensado en todo.
-       ¿Me invitas a pasar? – dijo cuando nos separamos.
-       Si pero no has mucho ruido que están todas durmiendo…
Me estaba dando la vuelta mientras pronunciaba esa frase. No la pude terminar ya que todos estaban en el salón gritando felicidades peque.
Corrí a abrazarlos a todos y nos fundimos en un abrazo de grupo masivo. Me contaron que llevaban allí desde que me había ido a dormir y que me preparase porque mañana me esperaban muchas sorpresas.
Estaba Harry también, solo que él estaba en una punta y Mery en otra de la sala. Él la miraba esperando una mirada a cambio pero a ella solo le brillaban los ojos a causa de las lágrimas contenidas que albergaban también en los ojos de él. Se quedaron a dormir, así que como ya era costumbre bajamos unos cuantos colchones y dormimos en el salón.
Louis me abrazó por la espalda entrelazando nuestras manos y antes de quedarme dormida susurró.
-       Felicidades mi amor.
A la mañana siguiente unos besos por el cuello me despertaron haciéndome cosquillas.
-       Buenos días cumpleañera.
-       Buenos días Lou. – sonreí mientras me desperezaba.
-       Te he preparado el desayuno.
-       ¿Y los demás?
-       Se han ido, tenían cosas que hacer. Pero no te preocupes por ellos, hoy es solo para ti y para mí.
-       Vamos a desayunar – dije posando un dulce beso sobre sus labios - ¿Que has preparado?
-       Gofres con Nutella y nata.
-       Que ricos
-       Pero los míos son especiales.
-       ¿Por?
Mira – dijo poniéndome un plato con gofres delante. 
-       Eres un cursi Tomlinson – reí.

-       Es verdad, me estas volviendo un cursi.
-       Yo no tengo la culpa, ya eras así – volví a reír.
Y así entre risas y tonterías, desayunamos esos preciosos gofres con forma de corazón que mi cursi había preparado.
-       Me tengo que ir a cambiar de ropa, pero tardo 20 minutos.
-       Vale tranquilo, yo mientras me voy duchando. ¿Dónde vamos a ir?
-       Es sorpresa – dijo antes de salir por la puerta.
20 minutos más tarde ya estaba lista. Me había puesto una camiseta negra con una calavera, unos shorts vaqueros y unos botines negros de tacón ancho que eran muy cómodos para andar. 
Me deje los rizos sueltos para que se me fuese secando el pelo y me puse mus gafas de sol negras. Guardé mi móvil en un bolsillo y el monedero en el otro y justo antes de terminar de echarme gloss recibí un mensaje.
“Te estoy esperando fuera. Tengo una sorpresa, te va a encantar. Xx Louis.”
Me volví a guardar el móvil en el bolsillo y salí para encontrarme enfrente de la puerta de casa a Louis subido en una moto y cargado con dos cascos y un pañuelo.
subido en una moto y cargado con dos cascos y un pañuelo. (FOTO)
-       ¿Confías en mí? – preguntó cuando llegué hasta el riendo.
-       Si
No dije nada más. Puso el pañuelo sobre mis ojos y después me puso el casco para ayudarme a subir a la moto. El se subió delante.
-       Agárrate fuerte. – dijo antes de arrancar.
Pasé mis manos por su cintura y me abracé a él. La moto arrancó y empezó a coger velocidad.
Realmente no se cuanto tiempo pasó porque me quedé como flotando, como si estuviese en una nube pero estuvimos bastante tiempo encima de la moto. Me invadieron los recuerdos en aquel pequeño viaje. Recordé que cuando era pequeña, mi padre me llevaba al cole en moto, y a mí me encantaba porque la velocidad me hacía sentir libre. Estaba sintiendo la misma libertad en aquel momento y, aunque estaba encantada de estar con Louis, echaba de menos a mi familia.
De repente la moto se paró y Louis se bajó. Me dio la mano y me ayudó a bajar a mí. Me quite el casco y sentí como que salía de una burbuja. Podía escuchar lo que pasaba a mí alrededor, y en ese momento escuché el sonido de hojas crujiendo bajo mis pies.
Aún con la venda puesta Louis me cogió de la cintura y me condujo hasta algún sitio desconocido para mí. Poco a poco empecé a captar sonidos y olores diferentes a los que había en el centro de Londres. No se escuchaba tráfico ni gente preocupada corriendo de un lado a otro, se escuchaba algún que otro pájaro y el sonido del viento pasando entre las ramas de los arboles que, suponía, estaban encima de mi cabeza.
No se olía la contaminación, ni el humo de los coches del centro de la ciudad, olía a bosque y a plantas, olía a aire limpio y puro. Esto también trajo recuerdos a mi cabeza de cuando salí con Álvaro, mi mejor amigo a montar en bici, y también le extrañé mucho. En ese momento supe que todo el día sería un recuerdo constante de mi pasado, ya que, al ser un día señalado para mí, echaría en falta a las personas que no lo compartirían conmigo.
Poco a poco, Louis dejó de caminar.
-       ¿Estás preparada para ver donde te he traído? – dijo en un susurro sobre mi oído.
-       Si – dije sonriendo.
-       Espero que te guste – lentamente quitó la venda.

Todo lo que veía a mí alrededor era verde. Lou me había traído hasta el corazón de Epping Forest. Simplemente me di la vuelta y le besé. El sitio era perfecto y la compañía aún más.
-       ¿Te gusta?
-       Me encanta. – sonreí sobre sus labios.
-       Todavía no has visto lo mejor. Ven.
Cogió mi mano y echó a correr. Parecíamos dos niños pequeños y no puedo negar que me encantaba. Corrimos esquivando arboles y pequeños troncos en el suelo que casi nos hacen caer pero al final llagamos a un claro donde los arboles se abrían un poco pero que unos metros más allá se volvían a cerrar.
Era un sitio íntimo y muy bonito. Había una manta en el suelo, en una parte del claro con una cesta encima, nuestro almuerzo. También había un columpio construido con unas cuerdas atadas a las ramas de un árbol enorme. Todo era perfecto.
-       Muchísimas gracias.
-       No tienes porque darlas.
-       Nadie había hecho nunca nada así por mí, por eso quiero agradecértelo.
-       Pues ya era hora, y no tienes que agradecérmelo solo a mí. Lo hemos preparado entre todos, por ejemplo el columpio lo montaron Liam, Niall y Harry ayer. La comida, la han hecho Nicki y Daniela. Harry la ha traído hace un rato, y la idea ha sido mía.
-       ¿Por qué no están los demás aquí?
-       Porque, como ya te he dicho antes, el día es para nosotros dos solos, ya estarás con ellos por la noche, además, siguen preparando más sorpresas, no te creas que esto se ha acabado aquí.
-       ¿Me van a gustar las sorpresas?
-       Espero que sí.
Nos sentamos a comer en la manta y entre risas y besos terminamos con la comida que habían preparado Nicki y Dani, dejando un bizcocho de chocolate para el final. Recogimos un poco y nos echamos sobre la manta, abrazados. No sé por cuánto tiempo me quedé dormida pero cuando desperté Louis me abrazaba fuertemente por la espalda, temiendo que fuese a salir corriendo en cualquier momento.
Pasamos la tarde recorriendo el bosque, trepando a los arboles y persiguiéndonos entre nosotros como niños pequeños.
Caía la tarde cuando estábamos los dos acurrucados sobre el columpio de madera. Yo estaba sentada sobre sus rodillas con la cabeza apoyada sobre su pecho, aprovechando del silencio, la tranquilidad y el rato a solas.
-       ¿Te has dado cuenta como han cambiado las cosas? – pregunté.
-       ¿A que te refieres?
-       Hace prácticamente dos meses se sentó un chico a mi lado mientras yo dormía, los dos íbamos en un avión con destino a Londres y no nos dijimos una palabra en todo el vuelo. ¿Has pensado en lo mucho que ha cambiado todo desde entonces? Solo han pasado dos meses y nada es igual.
-       Bueno, desde un primer momento supe que eras alguien que iba a cambiar mi vida, es como algo que sentí la primera vez que te vi, pero nunca pensé que lo cambiarías todo de esta manera.
-       ¿Te imaginas lo diferente que sería todo ahora mismo si no hubiésemos cogido ese avión?
-       Bueno, a veces me gusta pensar que el destino está escrito, y si por cualquier cosa en el destino está escrito que íbamos a encontrarnos, si no hubiésemos cogido ese avión, nos hubiésemos conocido en cualquier otro sitio.
-       ¿Y si no te hubieses dejado la mochila?
-       Bueno ahí supongo que fui yo quien le echó una mano al destino – dijo esbozando una de sus preciosas sonrisas.
-       ¿Qué quieres decir?
-       Que la mochila no se me olvidó accidentalmente, la dejé aposta. Quería volver a verte.
-       Si no llego a coger la mochila podrías haber perdido todo lo que llevabas dentro.
-       Me arriesgué, y al final no salió tan mal. Solo sé que desde ese día, las cosas han cambiado mucho.
-       ¿En que sentido?
-       Te has vuelto una persona muy importante para mí, imprescindible me atrevería a decir, y no sé si eso es bueno o malo.
-       ¿Por?
-       Porque cuando dependes tanto de una persona, y necesitas verla y estar con ella, o simplemente escucharla para que tu día sea un día completo es porque dejas de quererla para necesitarla, e incluso amarla. Y cuando necesitas a alguien tanto como para llegar a amarle, duele mucho más cuando se marcha.
-       No voy a marcharme – dije dándome la vuelta y mirándole a los ojos – estoy cansada de tantas despedidas.
-       ¿Crees que esto es para siempre?
-       Me gustaría que sí lo fuese.
Sonreímos para luego juntar nuestros labios en un beso que de alguna manera sellaba la promesa no escrita de no marcharse. Parecerá estúpido hablar del futuro o de un para siempre cuando cumples 17 años ya que la vida da muchas vueltas. Pero era lo que sentía en ese momento y lo que esperaba que algún día se cumpliese, el pasar el resto de mi vida a su lado, aprendiendo cada día un poco más de él y queriéndole cada vez un poco más, porque por primera vez en mi vida, podía gritarle a todo el mundo, sin avergonzarme y sin miedo a lo que dijesen los demás, que estaba enamorada.
Poco a poco la tarde fue pasando y, sentados en ese mismo columpio vimos al sol desaparecer tras los arboles, dejando el cielo un poco más oscuro.
-       Venga levanta que nos vamos  - dijo cuando el último rayo de luz a penas era visible.
-       ¿A dónde?
-       A prepararte para tu próxima sorpresa.
Dejamos las cosas allí que dijo que Liam iba a ir luego a recoger. Andamos durante unos 10 minutos por el bosque y llegamos a la moto. Esta vez me dejó ir sin la venda y pude sentir la libertad que sentía cuando era pequeña al completo. Tardamos como una media hora en llegar a casa y me dejó allí diciéndoles a las chicas que me preparasen.
-       Cuidádmela – dijo antes de darme un beso y volverse a subir a la moto que según me habían contado era de Zayn y estaba muriendo por volver a tenerla entre sus manos, era como su niña pequeña.
-       Tranquilo que te la devolvemos de una pieza, solo que más guapa – dijo Dani. Acto seguido se puso el casco y se marchó.
Las chicas estaban como locas gritando por la casa como unas desquiciadas. Me hicieron meterme en la ducha en cuanto entré y después envuelta solo en una toalla empezaron a peinarme, vestirme y maquillarme.
La verdad es que al final quedé bastante bien. Después de que terminar conmigo todas se fueron a duchar y a empezar a arreglarse. A los dos minutos de estar lista llamaron a la puerta. Salí a abrir y me encontré con el chico que media hora antes me había traído a casa, se había cambiado de ropa y esta vez, traía tan solo una rosa en la mano. 
-       Wow, estás preciosa.
El mérito es de las chicas. – le quité importancia.




-       Me rectifico, eres preciosa y lo que llevas puesto te queda muy bien.
-       Ahora no tengo nada que decir – le besé. Comenzamos a andar. - ¿Mas sorpresas?
-       Por supuesto.
-       ¿Que se te ha ocurrido ahora Tomlinson?
-       Nada, realmente solo estoy haciendo tiempo. Son las 7 y media y tu siguiente sorpresa no empieza hasta las 8 pero quería estar contigo. – besó mis labios una vez más, nunca me cansaba de sus besos.
Estuvimos media hora andando por las calles de Londres sin ningún destino aparente hasta que llegamos a la puerta de un local que se alquila por días.
-       ¿Estás preparada?
-       ¿Te vas a quedar conmigo?
-       Si.
-       Entonces estoy preparada para cualquier cosa.
Él sacó una llave de su bolsillo y abrió la puerta. Todo dentro era perfecto, solo perfecto. Estaban todos dentro esperando para gritarme felicidades en cuanto puse un pie dentro de la sala.
La sala era enorme, muy amplia y con dos puertas, las cuales daban a un baño y a una habitación para guardar trastos. Habían montado un pequeño escenario y habían decorado toda la sala.
Estaban todas las personas que en esos momentos eran tan importantes para mí. 
Dani y Zayn,
Irene y Niall,
Nicki y Liam,
incluso estaban Harry y Mery,
aunque cada uno en una punta de la sala. Fui corriendo a todos a abrazarles a todos y a darles las gracias por todo lo que habían hecho por mí pero no paraban de repetir que ellos prácticamente no habían hecho nada, todo había sido culpa de mi novio.
Me di la vuelta y lo abracé colgándome de su cuello como si me le fuesen a quitar y besé sus labios hasta que no tuvimos más aire en nuestros pulmones.
Zayn se fue a la mesa de mezclas con Dani y empezaron a pichar música a lo que todos contestamos bailando. Una hora más tarde necesitábamos un descanso lo que aprovechamos para cenar unas pizzas y hacer el tonto con el micrófono de la wii que había traído Niall y canciones que iban pinchando los Dj improvisados que nos habíamos buscado.
Era lo mejor que habían hecho nunca por mí, y aún no había pasado nada.
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Capítulo monosiiiiiiisimo y lleno de fotos y ademas bastante largo. Ahora es cuando todas os preguntais porque esto y yo os contesto, porque no quiero que me matéis ya que voy a estar como dos semanas sin subir, el finde que viene lo dedicaré a escribir y subiré al siguiente, o puede que no a lo mejor subo antes pero todo dependerá de mis profesores, los deberes que tenga y el tiempo que me de a escribir.
Hoy no os pregunto yo, preguntadme vosotras y contestaré a lo que queráis con la verdad y nada mas que la verdad. 
KISSES

domingo, 8 de septiembre de 2013

Capítulo 15

Ahora todo encaja.
*NARRA NIALL*
Salí del baño y me encontré a Irene llorando como una magdalena.
-       ¿Irene que te pasa? – la preocupación era visible en mi rostro.
-       No me toques – dijo apartándose - ¿Cuando pensabas decirme que me estas engañando?
-       ¿Perdón?
-       No te hagas el tonto Horan – me tendió el teléfono donde había un mensaje de Val.
“Niall ya tengo lo que me pediste. Me lo pasé muy bien el otro día, espero que repitamos pronto, ya te echo de menos. En menos de una semana me tendrás allí contigo. Espero estar delante cuando se lo digas a tu novia,  ¡¡me muero por ver la cara que pone!!
Un beso muy fuerte guapo.
Valeria.”
No pude evitar que una carcajada se escapase de entre mis labios.
-       Encima tienes el cuajo de reírte, eres increíble.
-       Me rio por no llorar. Pensaba que confiabas más en mí.
-       ¿Perdona? – dijo indignada.
-       Val es mi prima. El otro día estuvimos conectados por Skype y estuvimos haciendo el payaso. Hace dos años que no la veo y va a venir en dos semanas. Vive en Italia, en Verona y le pedí que nos buscase un hotel para pasar allí el resto de las vacaciones los dos juntos. Era una sorpresa pero ya no lo es. ¡Sorpresa!
No supo reaccionar. Me miró a los ojos y noté como estos se iban inundando poco a poco hasta que extendí mis brazos y se lanzó a ellos desconsolada, llorando como si no hubiese mañana.
-       Lo siento – repetía susurrando una y otra vez sobre mi oído.
-       Irene – dije separándola y mirándola a los ojos fijamente – Quiero, necesito que sepas que te quiero y que eres lo único en mi vida. Digan lo que digan los demás te quiero y eso no va a cambiar, soy solo tuyo y tu eres solo mía. Te quiero como no he querido a nadie nunca, no lo olvides.
Acto seguido volví a abrazarla, disfrutando al máximo de su olor y de estar junto a ella, la necesitaba a mi lado y no le había mentido cuando había dicho que no dejaría de quererla nunca.
*NARRA ZAYN*
Fuimos a visitar a un viejo amigo mío al que no veía desde que conocí a los chicos. Los chicos, en general Liam, fue el que me sacó de aquel del que me arrepentía tanto haber entrado. No quería que nadie conociese esa parte de mi pasado porque, aunque había sido apenas un año, me arrepentía mucho de ella.
Volver a verle me dieron ganas de matarle por haberme metido en aquel mundo pero también me di cuenta de que allí me había metido yo solito.
La visita fue breve. Le di las pastillas, abrió una y chupó el polvo blanco. Le echó un líquido extraño con un gotero y el polvo se volvió rosa, lo que significaba que la droga era muy pura. Unos minutos más tarde nos dijo de qué se trataba.
-       Es Escopolamina.
-       ¿Y que hace exactamente? – pregunté.
-       Se disuelve en bebidas alcohólicas y anula la voluntad de quien la ingiere. Se usa mucho en violaciones y robos. La víctima se queda en un estado en el que no controla lo que pasa a su alrededor, no está inconsciente pero no es capaz de controlar su cuerpo, lo que aprovecha el agresor para hacer de la víctima lo que quiere con ella. El efecto no dura demasiado pero cuando pasa la persona que lo ha ingerido no recuerda nada. Estas pastillas de Escopolamina son de muy buena calidad lo que puede mantener a una persona casi media hora drogado y que cuando se le pase el efecto ni siquiera sepa que ha pasado.
-       Muchas gracias – dije cogiendo de la mano a Dani para salir de allí cuanto antes.
-       Zayn – dijo mi amigo antes de salir por la puerta – siento mucho lo que le pasó a Matt.
Salí de allí aún con Dani de la mano pero concentrado en la últimas palabras de aquel hombre que un día fue mi amigo.
Iba metido en mis pensamientos y no me daba cuenta de lo que pasaba a mí alrededor, ni de que cada vez andaba más rápido hasta que de repente Dani dio un fuerte tirón y me inmovilizó contra una pared.
-       Sabes que necesitas contárselo a alguien para desahogarte, confía en mí.
-       Me mudé a Londres con 14 años, antes vivía en Bradford. No me adapté demasiado bien a la ciudad y no hice demasiado amigos. Casi siempre estaba solo hasta que conocí a Matt. Él era mi vecino y se convirtió en mi mejor amigo casi al instante. Solo nos teníamos el uno al otro. Crecimos y me empecé a juntar con mala gente, solo por encajar en algún sitio y arrastré a Matt conmigo. No hacíamos más que meternos en  líos y las cosas cada vez eran peor. Yo conocí a los chicos que poco a poco hicieron que me alejara más de aquel mundo pero Matt se metió de lleno en él. Empezó traficando y acabó consumiendo. No ganaba suficiente dinero para pagar las deudas y ya tenían demasiadas hasta que decidieron quitarse lo de en medio. Aún pienso que tengo la culpa de que ahora esté muerto.
Ella solo me abrazó, pegándome a su cuerpo para intentar reconfortarme, y en aquellos momentos, en sus brazos era el mejor sitio para derrumbarse y dejar ver al Zayn pequeño y asustado que se esconde detrás de la fachada de chico malo.
*NARRA DANIELA*
Noté como a poco Zayn y su fachada se fueron derrumbando. Le abrazaba con fuerza intentando transmitirle mi confianza.
Por unos segundos vi a un Zayn débil y vulnerable pero otra vez volvió a construir la pared que le separaba del resto del mundo, apartándome a mí también de su lado.
-       Bueno el pasado es solo eso, pasado. Hay que centrarse en la chica esta.
Me quedé volviendo a pensar en lo que nos había contado aquel hombre y de pronto todo tenía sentido.
-       Por eso no se acordaba de nada – dije de repente.
-       ¿Qué dices?
-       Las pastillas, ella drogó a Harry.
-       No tenemos ninguna prueba.
-       Piensa un poco. Una chica invita a Harry a unos chupitos, que son bebidas alcohólicas y disuelve la Escopolamina dentro de los chupitos. Él se los bebe y pierde el control de su cuerpo. Normalmente las pastillas esas solo te afectan al control del cuerpo, pero mezcladas con una bebida muy fuerte hace que Harry se encuentre mareado y no sepa lo que pasa a su alrededor. La chica aprovecha y se lleva a Harry fuera, pone la mano de éste bajo su vestido y le empieza a besar sabiendo que Mery va a aparecer en cualquier momento y los va a pillar así. Mery les ve y se marcha, rompiendo con Harry. La chica rubia se va antes de que a Harry se le pasen los efectos de la Escopolamina del todo y él no se acuerda de ella, pero si de lo que ha pasado con Mery porque está más reciente.  Todo encaja.
-       ¿Y que gana ella haciendo que rompan Mery y Harry?
-       Hacerle daño a ella, y dejarle a él libre para volver a atacar en cualquier momento.
-       ¿Crees que está intentando hacerle daño a María?
-       Hace que Harry y ella rompan y después la intenta mandar al hospital cambiando el helado. Está intentando quitársela del medio, a lo mejor es para quedarse con Harry pero no creo que sea solo por eso.
-       ¿Y si no es para eso, para qué es?
-       Eso es lo que tenemos que averiguar. Vamos – dije cogiendo su mano y corriendo calle abajo.
Ahora todo empezaba a encajar.
*NARRA LIAM*
Esa canción expresaba todos y cada uno de mis sentimientos en ese preciso instante. Me había tirado dos noches enteras sin dormir para escribirla y la verdad es que al cantarla sentía como si me soltase un peso de encima.
Dejé la guitarra en su sitio y mientras estaba dado la vuelta, escuché un ruido y alguien cayendo al suelo.
Fui corriendo al lugar de donde había salido el ruido y me encontré a la persona que menos quería que estuviese allí. Nicki estaba en el suelo. Se había caído de la escalera y había caído de culo contra el suelo, lo que significaba que, había escuchado toda la canción.
-       Nicki, ¿estás bien?
-       Si, tranquilo – aceptó mi mano para levantarse y se acarició la zona dolorida.
-       ¿Qué hacías allí arriba?
-       Colgar las luces.
-       ¿Tu sola?
-       Si, no sabía que estabas aquí.
-       Tenías que haber esperado a que alguien te ayudase, te podías haber matado.
-       Que exagerado eres – dijo mostrando esa sonrisa que me volvía loco.
-       La próxima vez, pídeme ayuda.
-       ¿Me vas a ayudar?
-       Si, ¿por qué no iba a hacerlo?
-       A no sé, como llevas casi dos semanas que ni te acercas a mi… parece que me tienes alergia.
-       No, ya está tu amiguito Kyle para ayudarte con todo lo que necesitas, no se separa de ti ni para ir a mear. – dije con rin tintín.
-       ¿Estás celoso Payne? – dijo riendo.
-       ¿Tengo que ponerme celoso? – la dejé sin palabras.
-       Em… bueno… esto…
-       Da igual, déjalo. – dije dándome la vuelta. Ella me siguió.
-       ¿De quién era la canción que has cantado antes?
-       Mía
-       ¿La has escrito tú?
-       Si.
-       No sabía que escribías.
-       Hay muchas cosas que no sabes de mí.
-       Bueno, pues si no las sé es porque no quieres contármelas, estoy abierta a escuchar. Por cierto, ¿tiene nombre tu canción? – preguntó siguiéndome hasta el escenario y sentándose sobre un altavoz con las piernas cruzadas como los indios.
-       No he pensado ninguno todavía, ¿quieres ponérselo tú?
-       Vale, cántame el estribillo otra vez.
-       “But I see you, with him slow dancing, tearing me apart cause you don’t see. Whenever you kiss him, I’m breaking, Oh how I wish that was me” – entoné.
-       Llámala “I wish”
-       ¿Por qué “I wish”?
-       Porque toda la canción habla sobre que desearías ser la persona que la chica a elegido, que desearías ser quien ella abrazase y besase y bailase, porque desearías ser tu a quien amase.
-       Sí, básicamente habla de eso.
-       ¿Que pasa? ¿Tammy tiene novio, o está enamorado de otra persona? – dijo con cierto deje de dolor
-       ¿Tammy?
-       ¿No es para ella la canción’
-       No – dije rotundo.
-       Creía que te gustaba – dijo mirando hacia el suelo.
-       No me gusta Tammy.
-       ¿Entonces a quien le dedicas la canción?
-       Pues la verdad es que la canción va dedicada a… - sonó el timbre – Voy a abrir.
Respiré un par de veces pensando que me había librado por los pelos. Tenía claro que le plantaba un beso al que estuviese al otro lado de la puerta, pero se me quitaron las ganas al ver que era Kyle.
*NARRA KYLE*
Fui a darle una sorpresa a Nicki. Sabía que hoy le tocaba montar las luces y quería ir a ayudarla. Cuando llegué llamé al timbre del local y me abrió Liam con una sonrisa que se borró al instante después de saber que era yo quien había llamado.
A mi él tampoco me caía demasiado bien pero tenía que aguantarme por ella.
Después de un saludo seco entre nosotros corrí hasta dentro del local para abrazar a Nicki y besar su mejilla a modo de saludo. Ella me dedicó una de sus mejores sonrisas y después le dirigió una mirada a Payne.
-       Liam, tenemos una conversación pendiente – dijo guiñándole un ojo.
-       Tranquila que no se me olvida – dijo sonriéndole el con dulzura, que asco me daba.
Empezamos a colgar las luces pero notaba que ese día era diferente. No dejaban de mirarse y sonreírse y eso me hervía la sangre.
Intenté dejarle en ridículo delante de ella cuando paramos un poco a descansar, pero no me salió demasiado bien.
Me acerqué a la mesa de mezclas y puse música.
-       ¿Bailamos un rato?
-       Uf, yo creo que paso – dijo él.
-       ¿Que pasa Payne? ¿No sabes bailar?
-       Hombre me defiendo como puedo pero vosotros sois unos profesionales.
-       Venga, demuestra lo que sabes.
-       Venga va, pero no vale reírse – dijo con esa sonrisa que no se le borraba casi nunca, me asqueba.
Se puso en mitad de la sala e hizo un paso bastante sencillo que despertó la risa de Nicki.
-       El baile no es lo tuyo Liam – dijo ella riendo.
-       Bueno, pues tendrás que enseñarme – dijo giñándole un ojo.
-       Cuando quieras – contestó ella.
-       Bueno y si no sabes bailar ¿que haces? – dije rompiendo el momento “miraditas”
-       Se le da mejor cantar, tiene una voz increíble – dijo Nicki con los ojos brillantes, ojos de enamorada.
-       ¿De verdad? – pregunté sorprendido – deléitame con tu talento por favor.
-       Encantado – dijo haciendo una reverencia burlona.

Subió al escenario y cogió la guitarra acústica para empezar a cantar Use Somebody.
Terminó y a Nicki le brillaban los ojos.
-       Tienes una voz preciosa – dijo ella.
-       Muchas gracias.
-       Bueno yo creo que me voy a marcha, he quedado con unos amigos – dije.
-       Voy a buscar tus cosas – dijo la rubia marchándose de la zona del escenario.
-       Payne, esto no se acaba así – dije mirándole con odio.
No contestó. Nicki me dio mi chaqueta y fue a recoger no se  que cosa. Antes de salir por la puerta una voz me llamo.
-       Kyle – dijo Payne desde el otro lado de la sala.
Me giré para ver que quería pero solo me lanzó un beso, como burlándose de mi. (FOTO) Cada vez le tenía mas asco.
*NARRA NICKI*
Kyle se fue, dejándonos otra vez a solas.
-       Bueno, yo he cantado guapa, ahora tú tienes que bailar – dijo con esa sonrisa que no se borraba nunca de su cara.
-       Mejor te enseño a ti a bailar porque se ve que no es tu fuerte.
-       Como quieras, aprendo rápido.
-       ¿Que quieres aprender?
-       Lo que tu me quieras enseñar.
-       ¿Lo que sea?- tomó mi mano y tiró de ella pegándome a su cuerpo para susurrar las siguientes palabras.
-       Lo que sea.
Me acerqué a la mesa de mezclas y conecté mi móvil a los altavoces. Pasé mis dedos sobre la pantalla de mi móvil buscando una canción especial, para un momento especial como este.
Empezaron a sonar los acordes de “Everything has change” de Ed Sheeran y Taylor Swift.

Él estaba de espaladas a mi y yo solo me acercaba a el intentando hacer el menor ruido posible. Me dejé llevar por la música.
Me puse tras su espalda y acaricie su cuello con mis dedos mientras le rodeaba, mirándole desde todos los ángulos posibles. Me paré delante de él, esperando que hiciese algo.
Alargo su mano hasta ponerla en mi mejilla y acariciarla dulcemente, como si se tratase de algo muy valioso que se pudiese romper con tan solo un roce. Cerré los ojos grabando su caricia en mi mente y acompañé su mano con la mia.
Retiré su mano de mi rostro pero no la solté. Me hizo dar una vuelta sobre mi misma haciendo que la falda de mi vestido volase un poco, estiró su brazo para despues recogerlo haciéndome girar y pegándome a su cuerpo.
No me separé de allí hasta que él volvió a separarme para hacerme girar esta vez, dejándome de espaladas a él mientras me abrazaba por detrás, reposando su cabeza en mi hombro.
Me hubiese encantado parar el tiempo y quedarme así con él para siempre, pero lamentablemente los minutos pasaron y la canción se acabó, haciendo que se rompiese de alguna forma el momento tan mágico por el que acabábamos de pasar.
Mis manos temblaban y las palabras se quedaban atascadas en mi garganta cuando intentaba decirle que no quería seguir así, amándole en silencio. No era capaz de decir nada y el tampoco soltó ninguna palabra por lo que besé su mejilla tímidamente.
Ninguno dijo nada simplemente sonreímos y nos fuimos a seguir preparando las cosas. Me hubiese encantado llenarme de valor y decirle que le quería pero no pude, y mientras no pudiese decirle lo que sentía, seguiríamos fingiendo que solo éramos amigos aunque por dentro sintiésemos ganas de comernos a besos.
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Hola chicas. Han pasado muchas cosas en el capi verdad?
Ya sabéis porque Harry no tuvo ninguna culpa en lo que paso con Claire, Valeria es la prima de Niall y parece que los tortolitos se van a ir a Verona y Liam y Nicki aunque no terminan de avanzar del todo van acercándose al amor. Espero que os haya gustado.
Hoy quiero lanzar algunas preguntas a mis lectoras para conoceros un poquitín mas. ¿Quien es vuestra debilidad en One Direction? ¿De donde sois? ¿Tenéis algún sueño que queraís cumplir si o si?
Nada mas. Muchos besos y suerte a todas aquellas que empezáis el cole, el insti o la uni.
KISSES

martes, 3 de septiembre de 2013

Capítulo 14

Preparativos.
*NARRA DANIELA*
No habían pasado ni 15 minutos cuando alguien me agarró del brazo fuertemente y me pegó a la pared poniendo antes una mano sobre mi boca para que no pudiese gritar.
Levanté la mirada asustada pensando que era el camarero de antes y que no tenía ninguna posibilidad de escapar de él pero me topé con unos ojos que conocía perfectamente.
-       ¿Se puede saber que coño haces? – preguntó Zayn con mirada seria.
-       Me has asustado – dije quitándome su mano de mi boca con un poco de cabreo.
-       No me has contestado – dijo en tono grave.
-       ¿Que dices? – pregunté borde.
-       ¿Que que coño haces?
-       A ti que te importa – dije mas borde todavía, no aguantaba que me controlasen.
-       Te he visto hablando con el tío ese y no me ha gustado nada.
-       Me alegro por ti, ¿que haces aquí? ¿me estás siguiendo? o ¿te han mandado para que me vigiles?
-       No, venía a coger el metro. He dejado la moto en el taller de la esquina. Iba a hablar contigo pero no me has visto y te has puesto a hablar con el camarero ese. ¿De que le conoces?
-       De nada – dije simplemente.
-       A muy bien. No le conoces de nada y te pones a tontear con él.
-       No estaba tonteando con él. Necesitaba que me contase algo y era la única manera de que lo hiciese.
-       ¿Estás loca? ¿Tú sabes lo que podría haberte hecho? Podría haberte violado Daniela, violado.
-       Zayn, no eres mi padre. Se lo que hago y se cuidarme solita. Déjame en paz. – me zafé de su agarré y me disponía a salir de allí. Me daba igual lo que aquel hombre pudiese contarme, sospechaba que solo me había estado siguiendo la corriente.
Iba a salir ya del callejón cuando Zayn me cogió del brazo y me dejo otra vez pegada a la pared, inmovilizándome.
-       No puedes cuidarte sola. Ahora mismo podría hacer lo que quisiera contigo.
-       Suéltame, déjame en paz.
-       No puedo – dijo respirando contra mi cuello. Podía sentir su aliento sobre mi piel y hacía que esta se erizase. – Déjame ayudarte, con lo que sea que estás haciendo.
-       No puedo depender de ti siempre – dije susurrando muy cerca de sus labios.
-       Si que puedes – dijo aún más cerca.
-       No puedo porque tu algún día encontrarás a alguien y te marcharás – dije con un nudo en la garganta.
No quería que eso pasase, no quería perderle, pero se merecía a alguien que le hiciese feliz, no a alguien como yo.
-       No voy a irme a ningún sitio.
*NARRA LOUIS*
Los días pasaban y las cosas no mejoraban para nada, es más era de decir que iban a peor.
Harry cada vez estaba peor, no quería salir a ningún sitio y no dejaba de llorar o estar  como en su propia burbuja, retirado del resto del mundo.
Yo estaba muy pendiente de él lo que estaba haciendo que cada vez me viese menos con Patri, y sinceramente, la echaba de menos, además en un par de semanas sería su cumple y quería prepararle algo.
Se nos había ocurrido alquilar un local para hacer la fiesta, un local en el que solo estaríamos nosotros. Montaríamos un pequeño escenario y una mesa de mezclas para que Zayn hiciese el idiota a gusto.
Yo ya sabía lo que iba a regalarle, lo tenía más que claro, y esperaba que le gustase mucho.
Poco a poco nos fuimos poniendo manos a la obra. Trabajábamos todos, ya fuese decorando el local, comprando las cosas o entreteniéndola para que no se enterase de nada. Habíamos conseguido que Harry y Mery saliesen de su estado de depresión continua para participar también en la fiesta pero Mery había pedido explícitamente no coincidir con él en ningún sitio.
A parte de nosotros, iban a venir el hermano de Mery, Tammy, Kyle y unos amigos de Patri que había llamado Daniela para que viniesen de España para la fiesta. También habíamos preparado una pequeña pantallita con un proyector para hacer una llamada por Skype a los padres de Patri que no había podido venir.
Poco a poco el tiempo se iba consumiendo y solo quedaban dos días, dos días en los cuales las chicas tenían que acompañarla a comprar algo para ponerse para la fiesta mientras nosotros montábamos el escenario y las luces en el local. Iba a ser una locura.
*NARRA PATRI*
Preocupada. Últimamente andaba muy preocupada. Hacía prácticamente semana y media que no veía a Louis y le echaba de menos. El único contacto que tenía con él era por las noches, que me llamaba antes de irme a dormir para que me contase lo que había hecho en el día, pero últimamente, todo me sonaba a mentira.
Cada vez que intentaba quedar con él me ponía alguna escusa y yo cada vez me preocupaba más. Mi mala experiencia me decía que tuviese cuidado e intentaba no pensar si me estaría engañando o no, confiaba en él.
Además, me sentía más sola y vacía que nunca. Cumplir años lejos de mi familia me hacía extrañarles mucho, mis amigos tampoco estaban ahí siempre, ya que todos tenían cosas que hacer.
A Irene y a Niall parecía que les habían pegado con súper glue. Nicki y liam iba cada uno a su rollo y no se sabía nunca por donde andaban. Harry y Mery seguían con su estado de depresión máxima. Zayn y Daniela estaban súper misteriosos, como intentando averiguar algo y no se separaban ni para ir a mear y mi novio, bueno, mi novio pasaba de mi básicamente.
Esta tarde por fin había quedado con las chicas para ir de compras. A pesar de que vivíamos juntas últimamente nunca estábamos juntas.
Tuvimos una tarde de chicas súper divertida. Compramos un montón de cosas porque me habían prometido que para mi cumple saldríamos de fiesta y además comimos en el centro comercial.
*NARRA NICKI*
Después de pasar la mañana con Patri nos volvimos a ir cada uno por su lado para seguir preparando su fiesta de cumpleaños.
A mí esa tarde me tocaba poner luces y cosas por las paredes mientras los chicos hacían pruebas de sonido. Louis no iba a estar porque estaba preparando la sorpresa que le iba a dar a Patri por la mañana antes de la fiesta y Zayn y Daniela se habían ido a hacer dios sabe que. Irene tenía médico y Niall la iba a acompañar, era solo una revisión pero él no pensaba separarse de ella y ella encantada.
Así que solo íbamos a estar Mery, Liam, Harry y yo. Mery me llamó diciendo que había quedado con su hermano y Harry antes de ir tenía que comprarle el regalo a Patri.
Habíamos quedado en estar allí a las 6 pero yo iba a ir antes para ir montando las cosas y evitar encontrarme con Liam. Desde el día del gimnasio habíamos vuelto a distanciarnos un poco y, aunque me partía el alma, fingía que no me importaba.
Los días que habíamos ido a montar las cosas todos juntos me sentía sola así que Kyle se venía conmigo para entretenerme. Era un chico muy atento y estaba todo el rato pendiente de mí. Compartíamos risas e idioteces.  Estaba un poco pirado y se veía que su pasión era el baile por lo que, de repente, cogía mi mano y bailaba conmigo despacio, pegándome a su cuerpo sin música. Cada vez que me veía triste o desanimada, besaba mi mejilla intentando que me sintiese mejor o me abrazaba sin que se lo pidiese, sabiendo que era lo que necesitaba para reconfortarme.
 Era un chico simpático que estaba todo el rato intentando hacerme sentir mejor. Se había convertido en mi mejor amigo y aunque intentaba todo el rato mantener mi cabeza alejada de Liam para no pasarlo mal, no podía evitar que  girase la cabeza buscando a un Liam celoso o afectado y topándome con un Liam indiferente que me partía el corazón, o lo poco que quedaba de él.
Llegué al local que habíamos alquilado y no había nadie aparentemente. Saqué la cadena de luces de navidad de mi mochila y cogía la escalera que había traído Zayn unos días atrás y empecé a colgarlas con cuidado de no caerme.
Estaba en una esquina de la sala, que era bastante grande y estaba justo delante del escenario, escondida entre las sombras, por lo que Liam no me vio cuando entró al local y creyéndose solo empezó a comprobar los instrumentos y el sonido.
Se acercó al piano y deslizo el dedo sobre las teclas para comprobar que sonaba bien. Después probó la mesa de mezclas, la guitarra eléctrica de Niall y la acústica la cual se colgó del cuello. Comprobó todos los micrófonos y después se sentó sobre una banqueta como si estuviese derrotado.
Paseo los dedos sobre las cuerdas de la guitarra y empezó a tocar una melodía que acompañó con su dulce voz.

He takes your hand,
I die a little,
I watch your eyes,
And I'm in riddles,
Why can't you look at me like that?

When you walk by,
I try to say it,
But then I freeze,
And never do it.

My tongue gets tied,
The words get trapped.

I hear the beat of my heart getting louder,
Whenever I'm near you.

But I see you with him slow dancing,
Tearing me apart,
Cause you don't see,
Whenever you kiss him,
I'm breaking,
Oh how I wish that was me.

He looks at you,
The way that I would,
Does all the things, I know that I could,
If only time, could just turn back,
Cause I got three little words,
That I've always been dying to tell you.
But I see you with him slow dancing,
Tearing me apart,
Cause you don't see,
Whenever you kiss him,
I'm breaking,
Oh how I wish that was me.

Feel with my hands on your waist,
While we dance in the moonlight,
I wish it was me,
That you call later on,
Cause you wanna say good night.

Cause I see you with him slow dancing,
Tearing me apart,
Cause you don't see.

But I see you with him slow dancing,
Tearing me apart,
Cause you don't see,
Whenever you kiss him,
I'm breaking,
Oh how I wish,
Oh how I wish,
Oh how I wish, that was me.

Oh how I wish, that was me.
*NARRA DANIELA*
Llevábamos un par de días siguiendo a la chica rubia desde un día que nos había estado observando. Parecía que no se había dado cuenta de que la íbamos siguiendo.
Estábamos en Oxford Street siguiéndola entre la gente. Para cualquiera podría ser una tontería ir persiguiendo a alguien, ya que no sabes lo que va a hacer, pero nosotros necesitábamos saber quién era esa chica, porque nos vigilaba, porque había intentado mandar a Mery al hospital y porque se había enrollado con Harry y siguiéndola, a lo mejor conseguiríamos algo.
Íbamos siguiéndola a una relativa distancia pero había demasiada gente en la calle como para que se diese cuenta de que estábamos ahí.
De repente chocó contra alguien y se le calló el bolso derramando todo su interior. Soltando barbaridades por la boca recogió el contenido de su bolso, todo menos una bolsita con pastillas naranjas dentro.
Se marchó soltando maldiciones y nosotros nos acercamos a donde ella se había caído para recoger la pequeña bolsa. Dentro solo había capsulas naranjas. Cuando levantamos la mirada del suelo ella había desaparecido escapándose de nuestras manos otra vez.
Volvimos a cada para intentar descifrar el contenido de las pastillas, a lo mejor nos daba alguna pista para buscar la farmacia y preguntar allí por su nombre.
Llegamos a casa de Zayn y fuimos directamente a la cocina. Abrimos una de las capsulas por la mitad y derramamos el contenido del interior de la cápsula sobre la encimera negra.
Eran un polvo blanco que no se correspondía con ningún medicamento, ya que aquellos medicamentos en capsula no eran naranjas o no tenían polvo blanco dentro. Una hora más tarde llegamos a la conclusión de que aquello no era medicina, si no droga.
Buscamos por internet pero no parecía nada sobre aquellas cápsulas.
-       ¿Y ahora? – dije desesperada.
-       Tenemos que saber que es lo que hay dentro de las pastillas.
-       Aquí no pone nada – dije dándole otra vuelta al ordenador.
-       No necesitamos internet. Tengo un amigo que trafica y consume, probablemente sepa que es esto.
-       ¿Y cómo es que tienes tú amigos así? – pregunté desconcertada.
-       Te asustaría conocer mi pasado y de donde vengo – una media sonrisa burlona se escapó de sus labios.
-       No me importaría conocer tu pasado Bad Boi, tú sabes de donde vengo.
-       No es lo mismo, no lo entenderías – dijo cambiando la expresión de su rostro por una más seria y avergonzada.
La conversación terminó ahí. A Zayn se le cambiaba la cara cada vez que alguien mencionaba su pasado así que era un tema que mejor no tocar, solo esperaba que algún día pudiese explicarme porque se avergonzada de su pasado.
*NARRA IRENE*
Después de la revisión del médico y de que me dijese que estaba bien nos fuimos a casa y lo “celebramos” a nuestra manera. Empezamos a ver una peli pero no la terminamos ya que a la mitad empezamos a besarnos y terminamos haciéndolo en el sofá. Menos mal que no había nadie en casa porque podría haber sido épico.
Cuando terminamos nos quedamos dormidos y al despertar Niall se metió a la ducha. Yo miraba al techo recordando todas y cada una de sus caricias y de sus besos, de sus manos recorriendo cada parte de mi cuerpo con curiosidad y cariño y de las miradas llenas de fuego y de pasión que nos dirigíamos.
El sonido de un móvil me sacó de mis pensamientos de repente. Era el móvil de Niall y le había llegado un mensaje y como suponía que no le importaría le abrí el móvil para decirle de quien era el mensaje y que quería. Al instante siguiente me arrepentí.
“Niall ya tengo lo que me pediste. Me lo pasé muy bien el otro día, espero que repitamos pronto, ya te echo de menos. En menos de una semana me tendrás allí contigo. Espero estar delante cuando se lo digas a tu novia,  ¡¡me muero por ver la cara que pone!!
Un beso muy fuerte guapo.
Valeria.”

¿Quién cojones era Valeria?
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Ola preciosas mías. Tengo cositas que contaros. La primera es que este el último capítulo del verano porque empiezo el colegio este jueves y no voy a poder subir nada más que los fines de semana y a lo mejor ni eso por que si quiero subir, tengo que escribir y para escribir necesito coger el ordenador y puesto que el ordenador solo lo voy a poder coger los fines de semana solo podré escribir los fines de semana. Supongo que subiré una semana si y una no y la que no suba la dedicaré a escribir.
Otra cosa es que sé que os he dejado con la intriga de quien es Valeria, bueno pues aunque no sepáis quien es ella aun os dejo una foto para que os hagais una idea, os doy una pequeña pista para que nos me os precupeis mucho, no es lo que parece. Es una frase muy típica pero es la pura verdad.

Otra cosa es que he echo un video/trailer sobre la primera parte de la novela. Os lo dejo aqui para que me digais que os parece (se que es una mierdecilla pero no se me ocurría nada mas)

Nada mas preciosas mias, comentad mucho.
KISSES