martes, 11 de junio de 2013

Capítulo 4



Espinas
*NARRA LIAM*
Todos habíamos terminado de pintar ya, o casi porque estábamos todos en la habitación de Nicki llenos de pintura en polvo por todos sitios.
El idiota de Zayn no se había enterado de lo que compraba y compró pintura azul en polvo que primero había que diluir en agua y después esperar casi una hora a que se pusiese densa, porque si no, no había forma de pintar.
En parte agradecí que se equivocase por todo el rato que la pintura estaba espesando, Nicki y yo estuvimos hablando y riendo como si nunca hubiese pasado nada.
Aun así las cosas se tensaban cada vez que alguno de los dos pronunciaba la palabra amigos. No quería ser su amigo pero parecía que de momento esto había empezado a funcionar.
Mientras la pintura espesaba nos sentamos en el suelo. Yo manché uno de mis dedos de pintura, el dedo pulgar, y lo pasé suavemente por su pómulo, acariciándola y a la vez pringándola de pintura.
Ella levantó la mirada y me sonrió manchando ella mi mejilla con su mano muy dulcemente.
Realmente nuestro propósito, o por lo menos el mío, no era mancharla, si no acariciarla con todo el amor que ahora mismo correteaba por mis venas y no era capaz de expresar por miedo.
Sin darnos cuenta nuestros cuerpos se fueron juntando pero antes de que pasase nada apareció Patri por la puerta para ayudarnos a pintar.
Poco a poco los demás también fueron acabando sus respectivas habitaciones y vinieron a ayudar. Era muy divertido pintar entre todos pero era muchísimo más divertido cuando entraba alguien nuevo por la puerta porque siempre le recibíamos de la misma forma, incluso a mi me recibieron así. 


Acabamos todos llenos de pintura y pintando de azul las paredes de la habitación de Nicki.


Cuando terminamos todos nos fuimos a la piscina menos Patri que le quería dar una sorpresa a Nicki.
A la hora o así bajó con la cara manchada de chorretones de pintura negra y un pincel en la mano.
Subimos Nicki y yo con ella, porque éramos los únicos que no estábamos haciendo el bobo en la piscina pero habitación estaba prácticamente igual, a excepción de que había metido ya todos los muebles.
-       Está todo igual – dijo Nicki.
-       Túmbate en la cama – dijo Patri con una sonrisa – liam tú también.
Enrojecí al momento pero aún así me tumbé con Nicki en la cama y mire al techo. Había un hada y una frase donde ponía “Que nadie te quite las ganas de soñar”
-       Muchas gracias – dijo Nicki con los ojos llenos de lágrimas.
-       No me las des porque no has visto lo mejor – dijo Patri cerrando la puerta.
Detrás de la puerta había unas sombras en negro. Eran las siluetas de un chico y una chica, de pie, besándose en una playa por la noche.
Esta vez también había una frase escrita al lado del dibujo:
“Every princess needs a prince. Every love story starts with a kiss”
Ella corrió a abrazar a Patri y yo me quedé paralizado pensando como me gustaría ser su príncipe, pero tendré que conformarme siempre con ser el consejero y mejor amigo de la princesa, nunca tendré el nivel suficiente para merecerme su corazón.
Me iba a bajar por las escaleras cuando alguien me agarró del brazo, me di la vuelta y allí estaba Patri:
-       Liam, si ella no empieza su historia, empiézasela tú – y se marchó sin decir nada más.
Me dejó confuso, ¿quería decir que la besase? Nunca me había considerado un chico tonto pero ahora mismo me sentía imbécil perdido.
*NARRA IRENE*
Todos acabamos por fin las habitaciones. Habían quedado muy chulas, cada una con su estilo.
La mía era fucsia y habíamos pintado un grafiti negro en el que ponía “Forever Young” Cuando todos acabamos de pintar colocamos los muebles y nos fuimos a duchar ya que estábamos pringadísimos de pintura.
Niall se vino a mi habitación y se duchó en mi baño mientras yo ayudaba a los que no se estaban duchando a hacer la cena.
Hicimos costillas barbacoa y patatas con queso. Liam pelaba las patatas, mientras Zayn ponía las cosillas en una bandeja y yo les echaba la salsa barbacoa. Patri y Harry se pusieron a preparar brownies mientras tanto.
Cuando metimos las costillas al horno me subí para ver si Niall había terminado y meterme yo a la ducha.
Abrí la puerta de la habitación y me le encontré mirando las fotos que tenía encima de una de las mesillas y había colocado allí como una hora atrás. Solo le cubría una toalla que él se sujetaba a la cintura.
Me acerqué por detrás y, abrazándole por la espalda, puse mi barbilla sobre su hombro.
-       ¿Este era Alex? – preguntó señalando una foto en la que salíamos jugando con la nieve hace dos inviernos.
-       Si – dije con una sonrisa triste sobre mis labios.
-       Le echas de menos ¿verdad? – preguntó.
-       Si pero sé que tengo que sonreír por el – dije mientras él se daba la vuelta.
-       Te prometo que dentro de poco cogemos un avión y estamos en España, para que puedas despedirte ¿vale?- solo asentí.
-       No tienes que hacer todo esto por mi – dije mirándole a los ojos.
-       Lo hago porque quiero, porque te quiero – dijo besándome.
-       Vístete anda – dije al separarme – estas demasiado sexy así.
-       Voy – dije besando mi frente.
-       Nos vemos luego – dije entrando al baño con ropa interior limpia y el pijama.
Estaba confusa porque aunque echaba de menos a Alex y no estaba segura de si le seguía amando o no estaba empezando a sentir cosas muy fuertes y que me asustaban con Niall pero era feliz a su lado.
Solo quería pasar tiempo con él porque me hacía sentir especial pero también quería vivir la vida como nunca antes, pero siempre cerca suya.
*NARRA PATRI*
Todos nos duchamos y bajamos a cenar. La cena estaba muy rica y como estábamos un poco cansados por toda la mudanza y la pintura y eso decidimos ver una peli todos relajados en los sofás, que eran enormes.
Decidimos ver la película de “Cartas a Julietta” por petición femenina y de Harry que también la quería ver. Comimos helado mientras veíamos la película pero como a la mitad o así me empecé a aburrir porque la había visto millones de veces y, aunque era una película que me encantaba me la sabía de memoria.
La estampa en el salón era de risa. Habíamos llegado a una parte un poco más dramática y Harry, Niall, Mery e Irene estaban llorando como magdalenas.
Zayn tenía recostada sobre su pecho a Daniela y la agarraba de la cintura pero los dos estaban completamente dormidos. Nicki y liam habían salido hacía ya un rato al jardín y no habían vuelto aún.
Yo estaba apoyada sobre las piernas de Louis mientras él me acariciaba el pelo.
-       Lou – dije levantándome.
-       Dime – dijo con una de sus cálidas sonrisas.
-       No os  hemos enseñado la mejor parte de la casa – dije cogiéndole de la mano.
-       Espero que valga la pena, me voy a perder la mejor parte de la peli – dijo bromeando.
-       Anda no me seas cuentista, si no la estás viendo. – dije riendo.
-       Shhh – dijo Harry.
-       Perdón, perdón. – dijo Louis – Que niño más sensible.
-       Anda ven – dije sin parar de reír y arrastrándolo  
Subimos las escaleras hasta el segundo piso y después hasta la buhardilla.
-       Es preciosa – dijo Lou al ver la sala de relax con los pufs – se parece a las cabañas de la playa.
-       Si – dije sonriendo mientras recordaba todo lo que habíamos vivido en aquella playa. – Lou.
-       Dime – dijo mirándome a los ojos mientras seguía sujetando mi mano.
-       Me dijiste que sabías tocar el piano, ¿verdad? – dije con una sonrisa dulce.
-       Sí, pero no entiendo a que viene eso… - dijo viéndose interrumpido por uno de mis dedos sobre sus perfectos y dulces labios.
-       ¿Tocarías para mí? – dije abriendo la prácticamente invisible puerta que daba a la sala que tenía el piano.
-       Por supuesto – dijo entrando en la sala con mi mano presa entre la suya.
Se sentó en la banca del piano y acarició la tapa con muchísima delicadeza para después levantarla y mostrar todas las teclas del piano.
Las acarició lentamente y comenzó a hacer sonar las teclas mientras yo cantaba la canción que sus dedos estaban haciendo sonar.
“Cry” de Rihanna inundaba la habitación con su triste letra y su dulce melodía mientras que dos adolescentes enamorados compartíamos banco sentados enfrente de un piano que expresaba todos y cada uno de los sentimientos que una vez sentí y que gracias a Lou, conseguí olvidar.
Esta canción era como cerrar una nueva puerta y supongo que Lou la había elegido para que me diese cuenta de que por mucho daño que te hiciesen había que superarlo y no dejar que nunca me viesen llorar.
Era como quitarme una espina, quizá la última espina que tenía clavadas en el corazón y que Louis poco a poco iba sacando. Al principio sangraban pero él sabía hacer que sanasen.
Poco a poco el me estaba sacando del pozo en el que Jorge me había método meses atrás pero esa cuerda con la que Louis me estaba sacando se iba a romper de repente por culpa de una visita inesperada.
*NARRA NICKI*
Liam y yo nos aburrimos así que decidimos salir un rato al jardín para tomar el aire. Al principio estábamos un poco incómodos porque no sabíamos de que hablar pero poco a poco surgió el tema de conversación y no hacíamos más que reír.
Acabamos tumbados en el suelo buscándoles forma a las estrellas. El cogió mi mano y trazó una línea desde el principio de mis dedos hasta mi cuello para después recorrer el otro brazo con una suave caricia.
Yo repasé las flechas del tatuaje que tenía en el brazo. No sabía lo que significaban, algún día se lo preguntaría.
Miró mis ojos y noté como lo suyos brillaban por culpa de la luna que se reflejaba en ellos.
-       Liam – dije sin apartar la mirada de sus ojos castaños.
-       Dime – dijo poniendo delicadamente un mechón de mi pelo rubio tras mi oído.
-       Prométeme que no me vas dejar sola nunca, prométeme que siempre voy a ser parte de tu vida, de una manera o de otra. Prométeme que pase lo que pase siempre voy a ser una parte de ti – dije mirando sus preciosos ojos castaños.
-       Te prometo que no te voy a dejar sola nunca – dijo sonriendo con esa sonrisa que me mataba.
-       Pues empecemos por esta noche. Duerme conmigo – dije cogiéndole de la mano y llevándole a mi habitación.
Subimos las escaleras como si se fuese a acabar el mundo y riendo como si hoy fuese el último día de nuestras vidas.
Llegamos arriba entramos a mi habitación que había quedado preciosa.
-       Y ¿yo donde duermo? – preguntó Liam cortado.
-       Conmigo – dije como si fuese la cosa más natural del mundo.
La verdad es que la cama era muy grande y que había hueco de sobra para los dos pero la completa y total realidad de dormir a su lado no era otra que querer sentirle cerca de mí toda la noche.
Lo cierto es que el no dijo nada, incluso me atrevería a decir que sonrió un poco pero seguramente sería un producto de mi imaginación.
Se metió en la cama mientras yo iba al baño y cuando salí parecía estar dormido aunque realmente no lo estaba. Me metí en la cama y apoyé mi cabeza sobre su pecho mientras él me rodeaba con sus brazos.
-       Liam, ya me abandonaron una vez y me sentí completamente sola, no soportaría que me abandonases tu, eres demasiado importante para mí.
-       Tranquila, no voy a abandonarte – dijo susurrando en mi oído.
Acto seguido me dormí, aunque entre sueños me pareció escuchar una frase que hizo que mi corazón latiese a dos mil por hora haciendo que liam me abrazase más fuerte y esa fuese una de las noches más bonitas de toda mi vida.
No sabía si realmente liam había dicho aquello, ya que estaba prácticamente dormida y podía haber sido parte de un sueño precios que esperaba con todas mis fuerzas que se hiciese realidad, pues, el destino quiso que Liam, creyéndome dormida, dijese:
-       No voy a abandonarte porque te quiero demasiado, aunque nunca te des cuenta.
*NARRA DANIELA*
Un fuerte golpe me despertó y acto seguido escuché a Zayn gemir de dolor muy cerca de donde yo me encontraba. Estaba tumbada en el sillón del salón y no me acordaba que hacía allí.
Me asome al borde del sillón y me encontré a Zayn en el suelo todo tirado.
-       ¿Que pasa? ¿Por que gritas? ¿Que ha sido ese ruido? – pregunté agitada por el repentino despertar.
-       Me he caído del sillón – dijo dolorido.
-       Idiota – murmuré tirando al sillón lanzando un suspiro.
-       Te he oído – dijo levantándose y tumbándose encima de mí, aplastándome.
-       Quita gordo que me aplastas – dije intentando quitármele de encima.
-       ¿Como que gordo? – dijo haciéndose el ofendido.
-       Déjame dormir – grité desesperada.
-       Eres un perezosa – dijo dándome un beso de buenos días en la mejilla y yendo hasta la cocina.
-       No lo sabes tú bien – dije mirando su perfecto culo dirigirse hasta la cocina.
“Qué bueno está este niño por dios” me dije para mis adentros. L verdad es que el muchacho estaba muy bueno y encima era adorable por mucha pinta de niñato malote que intentase tener.
Si me ya me parecía adorable de por sí, me lo pareció muchísimo más cuando vino a buscarme para ir a desayunar.
Había preparado el desayuno él solito y sin quemar nada y encima lo había puesto en la hamaca del jardín para desayunar allí los dos juntos.
En cuanto salí al jardín para desayunar con Zayn el aire frio de Londres por la mañana me caló los huesos ya que mi pijama consistía en una camiseta de tirantes y unos pantalones no demasiado largos.
En cuanto me di la vuelta muerta de frio me topé con su pecho que sujetaba una cazadora de cuero negra muy su estilo.
Me la puse y era incluso más larga que mi pantalón, lo que le hizo reír. Había preparado un “Especial buenos días princesa” típico de Zayn según me dijo. Consistía en un chocolate caliente con nata rociada con caramelo líquido y una nubecita y algún bollo que no me comí, con el chocolate iba de sobra.
-       Así “Especial buenos días princesa” – dije mientras me sentaba a su lado en la hamaca y nos mecíamos suavemente.
-       Si, típical Malik – dijo con una sonrisa.
-       Así que se lo preparas a todas las chicas con las que te acuestas, a la mañana siguiente – dije para picarle.
-       Por supuesto – dijo dándose aires.
Nos miramos y aguantamos una carcajada que no pudimos retener por mucho tiempo.
-       La verdad es que eres a la primera chica que no sean mis hermanas a la que se lo he preparado – dijo dándole un sorbo al suyo.
-       Entonces, ¿eres virgen? – pregunté haciendo que se atragantara.
-       ¿Qué? – preguntó cuando dejó de toser.
-       ¿Qué si eres virgen? – repetí – como se has dicho que no se lo has preparado a nadie.
-       No soy virgen pero es que eres la primera princesa que me encuentro. Además, no se lo hago a las chicas con las que me acuesto porque contigo no me he acostado y te lo he preparado – dijo riendo.
-       No será por ganas, porque se nota que estas deseando echar un polvo conmigo, soy irresistible, lo sé – dije de broma dándome aires.
-       Será eso – dijo riendo el también.
-       No ahora enserio – dije dándole otro sorbo al chocolate que estaba riquísimo, el mejor que había probado nunca, y también el más especial por la persona que lo había preparado – si no le preparas el chocolate a las chicas con las que te acuestas, ¿A quienes se lo preparas?
-       Para las chicas de las que estoy enamorado – dijo sin pensar.
Me quedé callada porque no sabía que decir. Supongo que había sido un impulso pero necesitaba saber si estaba enamorado de mí y besarle en ese preciso instante.
-       Entonces, que me hagas el chocolate significa que… - empecé a decir.
-       Chicos estáis aquí – dijo Niall apareciendo por la puerta.
-       Si – dijo Zayn.
-       ¿Qué pasa? – pregunté con mi mejor sonrisa.
-       No nada que no sabíamos donde estabais. Ya hemos desayunado todos los demás se están vistiendo, deberíais hacer lo mismo.
-       Vale, ya vamos – dijo Zayn salvado por los pelos.
*NARRA IRENE*
Terminamos de desayunar y mientras unos se duchaban y se vestían, otros hacíamos el vago esperando a que los demás dejasen una ducha libre.
La espera tampoco estaba tan mal, Niall y yo estábamos sentados en el sofá, abrazados viendo la serie “¿Como conocí a vuestra madre?” de la cual hacía muchísimos años que yo era fan.
Anoche Niall y yo dormimos juntos mientras me cantaba al oído y me daba algún beso que otro. No estaba muy definido que éramos porque para ser novios uno de los dos tenía que dar el paso y, los amigos no se besan, así que supongo que estábamos en un estado intermedio. Realmente me daba exactamente igual lo que fuese siempre que estuviésemos juntos porque por fin era feliz a pesar de todo.
Pero estaba claro que la suerte nunca ha estado ni estará de mi parte. Siempre me he preguntado porque tienen que acabar las cosas en el momento más bonito.
Estábamos súper a gusto viendo la serie mientras Niall me acariciaba el brazo con suma delicadeza y depositaba suaves besos sobre mi cuello cuando de repente sonó el timbre.
Nadie estaba por la labor de ir a abrir la puerta así que me levante yo.

-       Vaya panda de vagos tengo por amigos – dije mientras me dirigía a la puerta.
Lo que nunca llegué a pensar como el simple hecho de abrir esa puerta iba a cambiar mi vida y la de todos los que me rodeaban en ese momento de una forma tan radical como lo hizo.
Abrí la puerta muy sonriente pero la sonrisa se borró de mis labios al ver quien se escondía tras ella.
-       Hola Irene, nos volvemos a ver – dijo aquella chica con los ojos castaños, el pelo oscuro y esa tez tostada que caracterizaba a su familia. Por mucho tiempo que pasase nunca sería capaz de olvidar esos ojos, esa sonrisa triste y ese acento tan peculiar que compartía con su hermano.
-       Gabriela …
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      No vale quejarse por la espera porque el capítulos es largo no, lo siguiente, además de largo es intenso. Se que os habeis quedado con las ganas de saber quien es Gabriela pero tendreías que esperar hasta el siguiente capítulo. Desde aquí os aviso que tarde muchisimo en subir porque no he tenido demasiada nota en mates y cuando mis padres se enteren me van a castigar de por vida pero ya veré yo como lo monto para que puedan seguir subiendo capítulos, si no yo alguna de mis colaboradoras obligadas. Espero que os haya gustado el capítulo, como siempre y que disfruteis desde estos bonitos momentos en pareja porque os aviso que a partir del siguiente capítulo se jode todo y hay un problema bastante grabe. No os digo nada mas y os dejo con la intriga.
      KISSES

viernes, 7 de junio de 2013

Capítulo 3

Para siempre.
*NARRA NIALL*
Después de llevar todas las maletas a la casa nueva de las chicas y de jugar un rato mientras preparaban la comida, comimos.
Patri hizo pollo al curry con arroz y estaba buenísimo. Recogimos y nos pusimos manos a obra para pintar las habitaciones.

Todos nos cambiamos de ropa porque no queríamos que se cayese la pintura se estropease la ropa que llevábamos puesta. Todos llevábamos camisetas viejas o rotas y pantalones de chándal mientras que las chicas llevaban camisetas de tirantes y pantalones cortos. Aunque fuese para pintar, ellas estaban sexys.
Cada chica pintaría su habitación acompañada de uno de los chicos y así acabaríamos antes. Irene iba a pintar su habitación de fucsia así que cogimos el bote de pintura que habían comprado Dani y Zayn y un para de rodillos y nos fuimos a pintar.
Pintamos la habitación entre risas y bromas y acabamos llenos de pintura los dos, como era de esperar. Habíamos ido pintando a muy buen ritmo así que decidimos ir colocando algunas de las cosas que habían traído las chicas a la nueva casa. Irene quería hacer algo más en su habitación pero necesitábamos que se secase la pintura rosa primero.
Cogimos unas cajas que había en el salón y empezamos a sacar cosas para colocarlas. Dentro de esa caja había álbumes de fotos y cuadernos llenos de dibujos y notas al margen escritas con carboncillo. También encontramos algún cuaderno lleno de acordes y letras de lo que parecía ser una canción.
No sabíamos de quien eran pero creíamos que eran de Patri o de Mery. Los dibujos estaban geniales y la letra de las canciones estaba muy bien aunque la mayoría estaban sin terminar. Encontramos una que solo tenía unas cuantas frases escritas pero eran preciosas.
Cogí la guitarra de Patri que estaba por el salón y rasgué las cuerdas haciendo sonar los acordes que había escritos en la libreta:
“Settle down with me, cover me up, cuddle me in …”
-          Que bonita – dijo Irene mirándome.
-          Me gustaría saber como suena con la voz de Patri – dije.
-          Os hemos escuchado cantar, ¿y esa canción? – preguntó Nicki apareciendo por la puerta con toda la cara manchada de pintura, seguida de liam.
-          Es de Patri, la ha escrito ella – dijo Ire.
-          Cántala  - pidió Nicki sentándose enfrente de Niall.
-          Mejor que lo haga ella – dijo Lou desde la escalera.
-          No pienso cantar nada – dijo Patri detrás de él.
-          Eso ya lo veremos – dijo Louis que, ayudado de Harry la cogieron y la sentaron en el sofá.
-          Vamos – dije poniéndole la guitarra en las manos.
-          Ni se os ocurra reíros porque lo dejo – dijo ella.
-          Echo – dijimos todos.
*NARRA LOUIS*
Patri empezó a rasgar las notas de la guitarra y la hizo sonar a la vez que la acompañaba con su preciosa voz.
“Settle down with me
Cover me up
Cuddle me in
Lie down with me
And hold me in your arms

And your heart's against my chest, your lips pressed in my neck
I'm falling for your eyes, but they don't know me yet
And with a feeling I'll forget, I'm in love now

Kiss me like you wanna be loved
You wanna be loved
You wanna be loved
This feels like falling in love
Falling in love
We're falling in love

Settle down with me
And I'll be your safety
You'll be my lady
I was made to keep your body warm
But I'm cold as the wind blows so hold me in your arms
Oh no

My heart's against your chest, your lips pressed in my neck
I'm falling for your eyes, but they don't know me yet
And with this feeling I'll forget, I'm in love now

Kiss me like you wanna be loved
You wanna be loved
You wanna be loved
This feels like falling in love
Falling in love
We're falling in love

Yeah I've been feeling everything from hate to love to lust
From lust to truth I guess that's how I know you
So I hold you close to help you give it up

So kiss me like you wanna be loved
You wanna be loved
You wanna be loved
This feels like falling in love
Falling in love
We're falling in love

Kiss me like you wanna be loved
You wanna be loved
You wanna be loved
This feels like falling in love
Falling in love
We're falling in love”

Terminó de cantar y todos estábamos en silencio. Tenía una voz preciosa y la letra era genial, nunca pensamos que pudiese escribir así.
-          ¿Que os a parecido? – preguntó tímida.
-          Es genial – dijeron los chicos.
-          Que cucki – dijeron las chicas.
-          Eres perfecta – dije besando sus labios.
-          Tampoco es para tanto – dijo roja.
-          ¿Esto también es tuyo? – preguntó Niall tendiéndole unos cuadernos de dibujos.
-          Si – dijo ella cogiéndolos – siempre me ha gustado dibujar y escribir y bueno, mi guitarra es muy especial para mí.
-          ¿Hay algo que no se te dé bien? – preguntó Mery mirando los dibujos.
-          No, en todo lo artístico es perfecta – dijo Daniela pellizcándola las mejillas.
-          No exageres, tampoco están tan bien – dijo escondiéndose un poco en mi pecho.
-          Patri – dijo Nicki con los cuadernos en la mano - ¿te puedo pedir un favor?
-          Si dime – dijo ella recuperando toda su vitalidad.
-          Es que viendo que dibujar tan bien quería pedirte si me puedes dibujar algo en la pared de la habitación – dijo tímida
-          Si, lo que quieras – dijo con una sonrisa
-          Mejor nosotros terminamos de pintar y te dejo que te inventes algo que creas que me va a gustar – dijo sonriente volviendo hacía la habitación a seguir pintando.
Patri y yo también volvimos a su habitación a seguir pintándola. Estábamos pintando las paredes de blanco porque luego quería pintar unas frases encima.
Había más pintura en nuestros cuerpos que en las paredes ya que habíamos empezado haciendo el tonto pero acabamos cubiertos de pintura por todas partes. Ella tenía pintura en la nariz y en uno de los mofletes y estaba muy graciosa.
Esperamos a que se secase la pintura blanca y fuimos a la habitación de Irene a por la pintura fucsia, a la de Nicki a por la pintura azul, también cogimos pintura amarilla que habíamos pedido que comprasen y pintura verde
Patri cogió el lápiz y dibujo unas cuantas mancas por la pared, como si fuesen manchas de pintura que hubiesen explotado. Pintamos cada mancha de un color diferente.
Quedaba realmente bien por que destacaban sobre el fondo blanco, ya que los colores eran muy brillantes. Me recordaba mucho a un programa que veía de pequeño, art attack.
Cogió un pincel negro finito y lo mojó en el pincel en el bote de pintura negra. Iba haciéndole un borde negro las manchas lo que las hacía que se notasen más.
Me hizo muchísima gracia verla hacer eso porque estaba muy graciosa. Se recogió el pelo y puso cara de concentración. Cada dos por tres se mordía la lengua como si eso le hiciese la tarea más fácil y después de frotarse un par de veces los ojos desapareció por la puerta de la habitación volviendo a los dos minutos con unas gafas puestas.
-          ¿Llevas gafas? – le pregunté extrañado.
-          Si,  para cuando tengo que hacer cosas que me hacen fijar la vista – dijo subiéndoselas.
-          Te quedan bien, te hacen parecer lista – dije para picarla.
-          ¿Solo con las gafas? – dijo indignada.
-          Si – dije picándola.
Se me acercó y me manchó toda la cara con el pincel negro.
-          Lo siento es que como soy tonta no me he dado cuenta – dijo poniendo voz de niña pequeña.
-          Que mala eres – dije sonriendo.
-          Mucho – dijo con esa sonrisa que iluminaba mi mundo.
Seguimos haciéndole el borde a las manchas de pintura y cuando acabamos nos sentamos en el suelo a esperar a que se secase.
La verdad es que las gafas le quedaban muy bien las gafas pero, estaba tan enamorado de ella que todo lo que se pusiese iba a quedarle bien.
La habitación quedaba muy bien, original. Algunas manchas eran más grandes que otras y algunas estaban más juntas y otras más separadas.
Creía que iba a dejarlo así pero de repente se levantó y con el mismo pincel con el que había repasado el borde de las manchas pintó en lo que sería el cabecero de su cama, pintó una palabra que significaba muchas cosas.
*NARRA PATRI*
Después de pintar las manchas cogí el pincel negro y pinté en el cabecero de mi cama la palabra “Forever”, también dibujé a su lado un pequeño infinito.
Con esa pequeña palabra quería grabar muchas cosas. Quería que el mundo se detuviese así para siempre, quedarme entre los brazos de Louis durante todo el tiempo que pudiese porque allí era feliz.
Había logrado una felicidad que no quería que nadie me quitase. Por primera vez en mi vida sentía que era más fuerte si los tenía a todos a mi lado y sentía que no tenía nada de lo que preocuparme, pero nada más lejos de la realidad, el final de esa felicidad estaba cada vez más cerca.
*NARRA MERY*
Yo pedí que me comprasen pintura morada, violeta más bien y un rotulador permanente negro. Tenía una idea clavada en la cabeza y no iba a quitármela nadie pero para poder realizarla, necesitaba la ayuda de los demás y a Harry fuera de mi habitación.
Le dejé que la pintásemos de morado los dos juntos y acabamos pringadísimos. El me había retado y yo nunca perdía un reto por lo que le eché la pintura morada por encima.
Aproveché que se estaba quitando la pintura de la cara para, con a escusa de ir al baño, ir a la habitación de Patri a contarle mi plan para que Lou y ella me ayudasen.
Les conté la idea y les pareció genial así que cogí y volví a entrar en lo que sería mi habitación.
-          Bufff Harry como tienes la ropa – le dije actuando.
-          Por tu culpa, creo – dijo meneando los rizos, de los cuales salía pintura.
-          ¿Por que no te cambias de ropa? – le pregunté inocente.
-          Porque esta es toda la ropa que tengo preciosa – dijo irónico.
-          Pues ve a casa y cámbiate. Aquí no tenemos nada más que hacer, tú no puedes estar con esa ropa por la vida y además, así me haces un favor que tengo antojo – dije con una sonrisa adorable como parte del plan.
-          Está bien pero que me acompañe alguien – dijo levantando las cejas refiriéndose a mí.
-          Yo tengo que ayudar a Nicki a pintar que van un poco mal, díselo a Lou, que él ya terminó. – dije sonriente.
-          Jo, yo quería que vinieses tú – dijo con voz de niño pequeño.
-          Pero yo no puedo, además, aprovechas y te das una ducha porque te juro que yo no duermo contigo en esas circunstancias – dije repasándolo de arriba abajo.
-          Vale, vale, ¿Qué quieres que te compre? – preguntó rendido.
-          Helado de galleta por fis – dije con una sonrisa.
-          Hecho, pero antes tienes que darme un besito – dijo juntando los morros.
-          Hecho – dije besándolo y pringándome la cara de pintura yo también.
Se fue con Lou, que sabía perfectamente lo que tenía que hacer. Enseguida me dirigí a la habitación de Irene y Niall en la cual los dos estaban repasando con espray negro un grafiti que Irene había dibujado con lápiz en la pared.
-          Niall, necesito que me dejes la letra de la canción que nos cantasteis en la playa. – dije sonriente.
-          Está en mi cartera, en el salón, cógela – dijo mientras seguía pintando.
Bajé al salón y cogí la cartera de Niall y de dentro la canción. Volví a subir, cogí la pintura blanca y medí lo que ocuparía el cabecero de mi cama.
Dibujé media mancha de pintura desde donde estaría el cabecero de la cama y la pinté de blanco. Después pinté una mancha al lado más pequeña, como tamaño folio.
Mientras se secaba me fui a la habitación de Nicki y liam, donde también estaba Patri ayudándoles a pintar las paredes de azul.
-          Nicki, imprimiste al final las fotos de la playa ¿verdad? – pregunté.
-          Sí, he hice unas copias para cada uno ¿por? - preguntó sin saber.
-          Necesito unas cuantas, ¿te importa que las coja? – pregunté con la mejor de mis sonrisas.
-          Si, sin ningún problema, están en mi mochila, coge las que necesites – dijo mientras seguía pintando.
Cuando volví a mi habitación con las fotos la pintura blanca ya se había secado así que cogí el permanente negro y escribí una parte de la letra sobre la mancha más grande y pegué las fotos desordenadas sobre la mancha más pequeña.
Me retiré cuando terminé y lo mire todo detalladamente, le iba a encantar.
*NARRA DANIELA*
Me lo estaba pasando genial pintando la habitación con Zayn. No paraba de hacer bromas y yo me tronchaba.
Mi habitación llevaba las paredes y en unos de los laterales había dibujados unos cascos en plan comic que había dibujado Zayn. El cable de los cascos recorría prácticamente toda la habitación haciendo formas extrañas y terminando con la palaba music formada por el cable, sobre el cabecero de mi cama con la clavija terminando en la c.
La parte de los cascos se había encargado Zayn por que se le daba bien dibujar y lo había hecho en plan comic, que se le daba mejor. Los cascos eran rojos y negros y la verdad es que quedaban muy chulos.
Puse música mientras pintábamos y cuando salía alguna canción chula Zayn hacía como que la bailaba pero el pobre parecía un pato mareado y yo no podía parar de reír.
Mientras terminábamos de pintar sonó la canción de last kiss de Taylor Swift. El me miró al instante y me tendió su mano:
-          ¿Me concede este baile señorita? – dijo con una hermosa sonrisa.
-          Por supuesto – dije dándole mi mano.
Cogió mi mano y al contacto de su piel con la mía un escalofrío recorrió toda mi espina dorsal. De un tirón me pegó a su cuerpo y colocó la otra mano sobre mi cintura. Soltó la mano que teníamos agarrada y puso mi mano detrás de su cuello. Yo subí la otra a su cuello y el colocó sus dos manos sobre mi cintura.
Me apoyé sobre su pecho y me dejé llevar por el sonido de las palabras cantadas por Taylor que salían desde la radio del reproductor.
Zayn empezó a susurrar la letra en mi oído con una voz que hacía que mi mente se perdiese en un universo en el que solo estábamos él y yo y no nos hacía falta nada más.
Me separé clavando mis ojos en los suyos. Me quedé analizando sus ojos y caí en la cuenta de que eran simplemente perfectos. Me fundí en esos ojos avellana tan dulces adornados con esas pestañas kilométricas que solo me pedían que no apartase la mirada.
No noté como lentamente nos habíamos acercado pues me había quedado completamente absorta en sus ojos. Deseaba que me besase y suplicaba porque lo hiciese pero al mismo tiempo no estaba segura de si era lo correcto.
En el momento en el que nuestros labios estaba a un centímetro escaso me dio exactamente igual pensar si aquello era lo correcto o no solo sabía que era lo que quería o más bien lo que deseaba.
Deseaba con todas mis fuerzas que Zayn me besara, necesitaba sentir sus labios de una vez por todas pero parecía que la suerte no estaba de nuestra parte pues justo en el mismo instante en el cual nuestros labios iban a juntarse Liam apareció por la puerta.
Nos separamos los dos completamente sonrojados y miramos a Liam...
-          Chicos – dijo entrando por la puerta- lo siento, ¿interrumpo algo? – dijo al darse cuenta de la situación en la que nos encontrábamos.
-          No tranquilo – dije sonriéndole aunque por dentro tenía ganas de matar a alguien.
-          ¿Qué pasa? ¿Qué quieres? – preguntó Zayn rojo como un tomate y rascándose la nuca.
-          Nada, si estáis muy ocupados nada – dijo sintiéndose culpable.
-          Que no, tranquilo – dije sonriéndole con cara de comprensión.
-          Era que si nos podías ayudar a pintar, es que vamos un poco mal porque la pintura no seca bien y nos quedan como dos horas – dijo rascándose la nuca avergonzado.
-          Si tranquilos – dijimos los dos sonriendo y mirándonos cómplices.
Salimos de la habitación, Liam iba delante después iba Zayn y detrás del todo iba yo, admirando el culo que se le marcaba con ese pantalón de chándal.
Aun estaba pensando en que hubiese sucedido si Liam no hubiese entrado por esa puerta. Supongo que el destino no quería que nos besásemos porque si no, no lo hubiese impedido.
Creo mucho en el destino y en esa regla de que las cosas tienen un orden pero, el destino es impredecible y nunca sabes que te encontrarás a la vuelta de la esquina, en nuestro caso, el destino nos estaba guardando una sorpresa, una desagradable sorpresa detrás de la puerta de la habitación de Nicki.
*NARRA HARRY*
Louis me tuvo mareado casi tres horas, primero porque creía que había perdido las llaves de casa, después porque decía que Mery me había pedido helado de menta, aunque me acordaba perfectamente de que lo había pedido de galleta y después porque se perdió con el coche.
Cuando por fin llegamos a la casa nueva de las chicas, tuve que esperarle porque tenía que hacer no se qué con el móvil. Me estaba desesperando y en cualquier momento se iba a llevar un grito.
Por fin entramos en la casa con la copia de las llaves que nos habían dado las chicas y entré el primero.
Antes de que pudiese dar dos pasos unas manos taparon mis ojos con dificultad.
-          ¿Confías en mí? – susurró Mery en mi oido.
-          Te confiaría mi vida – dije con una leve sonrisa.
-          Pues entonces déjate llevar.
Me puso un pañuelo sobre los ojos, olía a ella. Me cogió de la mano y empezamos a caminar. Subimos las escaleras con mucha dificultad porque temía caerme, y torcimos a la derecha.
Supuse que era su habitación pero no entendía que era lo que quería hacer. Quitó lentamente el pañuelo de mis ojos y dijo:
-          Espero que te guste.
Había terminado de pintar la habitación pero ahora no era solo morada. También le había puesto ya los muebles.
En la pared del cabecero había una gran mancha de pintura blanca en cual había algo escrito. Me acerqué para leer que ponía.
Baby you light up my world like nobody else. The way that you flip your hair gets me overwhelmed, but you when smile at the ground it aint hard to tell you don't know, you don't know you're beautiful”
Era la parte de la canción que le había cantado a ella sola en la playa. Estaba escrito con letras negras que suponía, habría escrito con el permanente negro. Al lado de la letra de la canción había tres fotos, cada una con un significado diferente. La primera era del día que la llevé hasta el London Eye, la reconocí por el pañuelo que llevaba atado a la cabeza, era el mismo que había utilizado para taparla los ojos y llevarla a la cabina donde me di cuenta que me estaba empezando a enamorar de esa chica que unos días antes había conocido en mitad de la calle.



 En la segunda estábamos todos en la playa, el día que llegó Daniela y se completó el grupo. Éramos felices, todos reíamos y nos lo pasábamos en grande juntos.


La última era mi favorita, fue el día en el que perdí la condenada apuesta, cuando me pidió que la echase crema y la besé. Nunca se borrara de mi mente ese paseo por la playa en el que le pregunté que fue para ella ese beso.
*FLASHBACK*
-       Mery ¿Qué ha significado para ti? – dije mirándola fijamente a los ojos.
-       Sinceramente Harry, no lo sé. – me quedo callado esperando a que me dijese que no había sentido nada o que simplemente había sido un error, pero sucedió todo lo contrario – llegaste a mi vida muy de repente. Nunca había pensado en príncipes azules ni historias de amor pero ahora es diferente porque desde el momento uno que te mire a los ojos no has salido de mi cabeza. Apareces en mi cabeza para martirizarme y luego me sonríes haciéndome que me derrita. No sé lo que estar enamorado porque nunca lo había estado antes pero lo que siento se parece mucho a lo que describen como amor y…
*FIN DEL FLASHBACK*

Recuerdo que no necesitaba saber nada más y simplemente la volví a besarla. Después de ese beso me separé y pronuncié esas dos palabras que me estaban quemando la garganta.
Siempre había pensado que estábamos solos pero Nicki nos hizo una foto, cosa que ahora agradezco, pues así podemos conservar el recuerdo de manera física, aunque nunca se borre de nuestros recuerdos.
Me giré y la vi allí sonriéndome con esa sonrisa que me había enamorado.
Me acerqué a ella y la besé. No fue un beso salvaje ni cargado de lujuria, fue un beso tierno y dulce en el cual nuestros cuerpos intentaban expresar todo lo que nos amábamos.
Al separarnos nos miramos a los ojos y sonreímos.
-       Me gustaría que esto fuese así para siempre – dijo.
-       Para siempre es mucho tiempo – dije poniendo un mechón de pelo tras su oreja.
-       Es la cantidad justa de tiempo – dijo sonriendo.
-       ¿Para que? – pregunté.
-       Para pasarla contigo, para siempre. – dijo.
-       Para siempre – repetí juntando nuestros labios de nuevo.
Éramos felices y queríamos que nuestro amor fuese infinito, pero, lo que no sabíamos era que había más de una persona que tenía pensado acabar con ese para siempre.
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Hola amores. Tardé un poquito en subir pero es que no daba a basta a escribir. Ya he acabado los exámenes así que no os preocupéis porque subiré mas a menudo aunque tampoco mucho porque como podéis notar los capítulos son muchísimo mas largos y me cuesta la misma vida escribirlos para que os gusten.
Espero que os esté gustando el giro que está dando la historia. Sé que de momento es un poco moñas pero mas adelante os daréis cuenta de que no va a ser así siempre.
Dentro de poco habrá un poco mas de acción o suspense, como queráis llamarlo.
Decirle a todo el mundo que me haga el favor de pasarse por los personajes pero que he puesto unas fotos que os aseguro que merece la pena ver y así también podéis ver las nuevas incorporaciones a la novela, que ya están puestas.
Ya por último quería pediros un favor enorme que espero podáis hacerme. Si pudieseis quería pediros que recomendaseis mi novela por donde pudieseis y quisieseis porque recordad que cuantos mas comentarios haya, antes subo y aprovecho para decirles a todas mis lectoras fantasmas que comentéis que me hace mucha ilusión y además no muerdo ni nada parecido.
KISSES


domingo, 2 de junio de 2013

Capítulo 2

Batallas.
*NARRA LOUIS*
Cuando Dani dijo eso a todos nos cambió la cara y nos empezamos a preocupar. Nos importaba mucho lo que pudiese pasarlas, ya no solo a las chicas de las que estábamos enamorados si no también a las demás. No habíamos vuelto todos una pequeña familia en la que unos teníamos que cuidar de los otros y si a alguien le pasaba algo todos le ayudaríamos.
Al ver nuestras caras de preocupación ellas empezaron a reír y rápidamente dijeron lo que realmente pasaba.
-          Chicos, teníais que ver la cara que se os ha quedado – dijo Daniela muerta de la risa.
-          Tampoco es para tanto, no es nada malo – dijo Nicki con una pequeña sonrisa, se la notaba dolida aún con el tema de Liam.
-          Explicadnos que pasa y dejaros de reír – dijo Niall.
-          Tranquilízate rubito que no pasa nada, simplemente necesitamos vuestra ayuda para algo que nosotras solas no podríamos hacer. – dijo Ire
-          Explícate – dije yo.
-          Chicos, hemos encontrado una casa grande y muy barata y nos vamos a vivir todas juntas – dijo mi chica con una gran sonrisa.
-          Cuanto me alegro por vosotras – dijo Liam sonriendo también.
-          ¿Y para que nos necesitáis? – preguntó Harry acariciando el brazo de Mery.
-          Simple, dijo Daniela echando su pelo hacía atrás – la mudanza.
-          Vais listas, ¿queréis que os hagamos de mulas para traer y llevar las cosas? – pregunto Niall.
-          Básicamente – dijeron sonriendo.
-          Ni lo soñéis - dije yo.
Acto seguido Patri les guiñó un ojo a las chicas y se acercó a mí sensualmente. Pasó una pierna por cada lado de la silla en la que yo estaba sentado y se sentó sobre mis rodillas.
-          ¿No nos vas a ayudar Lou? – dijo con una voz muy seductora. Sabía a lo que estaba jugando así que decidí seguirle el juego.
-          No preciosa. – respondí.
-          ¿Estás seguro? – dijo pasando sus manos por detrás de mi nuca y acercándose a mi oído. Al contacto de su piel contra la mía, un escalofrío recorrió mi espalda.
-          Si – dije con la voz temblorosa.
-          También habíamos pensado que después de que nos ayudaseis hiciésemos fiesta en la piscina y os quedaseis a dormir, podríamos dormir juntos – dijo jugando con mi pelo.
-          Eso es interesante, me gusta la idea – dije sonriendo.
-          Pero es que si quieres dormir conmigo te lo tienes que ganar – dijo dejando un camino de besos desde mi oreja hasta la comisura de mis labios – aceptas.
-          Por supuesto – dije con la voz completamente rota ahogando un gemido.
Sonrió y me dio un beso en los labios, fue corto y dulce y se rompió con una suave sonrisa.
Se separó y volvió a su asiento no sin antes chocarles la mano a las chicas con una sonrisa cómplice. Me había dado cuenta de lo que acaba de hacer pero ya era demasiado tarde, ella era demasiado irresistible como para decirla que no.
De repente Mery se dio la vuelta y empezó a besar a Harry con muchísima pasión. El al principio se sorprendió y después le siguió el beso gustosísimo.
Se estaban devorando el uno al otro y todos mirábamos alucinados la escena.
*NARRA HARRY*
Después de la convicción de Patri a Louis, Mery se dio la vuelta y me cogió del cuello de la camisa atrayéndome hacia ella y besándome como si no hubiese un mañana. Al principio me sorprendió pero luego empecé a seguirla el juego.
El beso cada vez era más salvaje y apasionado. Nuestras lenguas luchaban en una batalla en la que ninguna de las dos perdería. Nos separamos por la necesidad de aire y los ojos nos brillaban a ambos pues la lujuria recorría nuestros cuerpos.
-          ¿Dónde has aprendido a hacer eso? – dije sofocado.
-          Si nos ayudas habrá muchos más – dijo sensualmente en mi oído.
-          Yo también me apunto - les dije a los demás.
Ella se dio la vuelta satisfecha y se semi tumbó sobre mi pecho.
Visto que a nosotros ya nos habían convencido y alegando que no querían que les diésemos la plasta, los demás aceptaron.
Teníamos dos coches, el de Liam y el de Louis así que nos dividimos en dos equipos, por llamarlo de alguna forma.
Patri, Louis, Mery, Dani y yo en uno y el resto en otro. Primero iríamos a casa de las chicas y cargaríamos todo lo que pudiésemos en los coches.
Media hora más tarde ya estábamos en la casa nueva, la verdad es que era impresionante. Nos la enseñaron y sacamos las maletas del coche, todavía faltaban maletas por llevar así que nos volvimos a dividir en cuadrillas ya que había que hacer muchas cosas y solo eran las 12 de la mañana.
Irene y Niall, irían con uno de los coches a recoger las maletas que faltaban. Dani y Zayn iban a comprar la pintura y los materiales necesarios para pintar. Nicki y Liam iban a comprar comida porque nos quedaríamos allí a dormir y eso era un problema contando que teníamos que comer y cenar sin comida.
Mery, Patri, Louis y yo nos quedaríamos preparando las habitaciones que había que pintar.
Primero sacamos todos los muebles y después cubrimos el suelo con papel de periódico y cinta aislante para manchar lo menos posible y esperamos a que llegasen los demás jugando con la cinta aislante.
*NARRA NICKI*
No me apetecía demasiado estar con Liam a solas porque todo iba a ser un poco raro pero no tenía otra opción.
Llegamos al súper y los dos no habíamos dicho ni una sola palabra lo que hacía que la tensión en el ambiente se cortase con un cuchillo.
El decidió romper aquel incomodo silencio.
-          Me gusta la bandera de Estados Unidos – dijo con una sonrisa. Me di la vuelta y me di cuenta que estaba esbozando esa sonrisa que tanto me gustaba, la que me había enamorado. Me quedé tonta y no sabía que decirle.
-          ¿Qué bandera? – dije como una boba.
-          La de tu pantalón – dijo riendo a causa de mi cara supongo.
-          Liam James Payne, ¿estabas mirándome el culo? – pregunté poniendo los brazos en jarras y mirándole con una ceja levantada.
Rápidamente enrojeció y empezó a tartamudear sin decir nada coherente. Le había pillado con las manos en la masa y no sabía que decir.
Me empecé a reír de su cara y acabamos riendo juntos. Parecía que no había pasado nada entre nosotros y para mí fue perfecto. Después de no poder parar de reír seguimos caminando hacía el supermercado. El pasó un brazo por mis hombros y seguimos de broma hasta que llegamos.
En ningún momento conseguí borrar una estúpida sonrisa de mi rostro, sonrisa que me provocaba él, pero no me importó porque me sentía bien  su lado.
En cuanto llegamos cogimos un carro y cuando me quise dar cuenta, Liam, me tenía en brazos y me metió dentro del carro.
No me preguntéis que fue lo que pasó por que ni siquiera yo lo sé, lo único que sé es que de repente yo estaba riendo como una loca mientras Liam corría de un pasillo a otro conmigo dentro del carro.
Después de que nos llamasen la atención por armar jaleo Liam no me dejo salir del carro por lo que él iba echando las cosas encima de mí para que yo las sujetase. Compramos muchísimas cosas y contando con que yo iba dentro del carro, este se llenó enseguida.
Pasamos todo el rato súper divertido comprando y de risas. La tensión había desparecido entre nosotros y era como si nada de lo que pasó el último día hubiese pasado.
Llegamos a la caja para pagar y la cajera nos sonrió con ternura.
-          Hacéis buena pareja – dijo pasando los productos.
-          Gracias pero no somos pareja – dije con un tono de tristeza que intenté camuflar.
-          Cariño, yo ya soy vieja y puedo reconocer una pareja cuando la veo – me susurró – si no sois pareja no tardareis demasiado en serlo, se nota por como os miráis.
Liam no escuchó nada de esta conversación ya que estaba absorto dios sabe haciendo que.
Todo eso me recordó lo que Liam significaba para mí y mis ojos se humedecieron pensando en que tan solo éramos amigos. Las lagrimas desaparecieron dando lugar a una sonrisa cuando me cogió en volandas para sacarme del carro  y nuestros nosotros quedaron tan sumamente cerca que prácticamente respirábamos el mismo aire.
Pero esa felicidad duró lo que dura un suspiro ya que él me bajó rápido mientras yo estaba completamente sonrojada. El esperó a que la cajera nos cobrase rascándose la nuca. Salimos de allí con doscientas mil cosas pero jugando y riendo como si nunca hubiese pasado nada.
*NARRA ZAYN*
Dani y yo fuimos a por la pintura. Compramos todos los colores que hacían falta y brochas pinceles y rodillos.
Cuando volvimos subimos a dejar todo lo que habíamos comprado en una de las habitaciones. Entramos en la que sería la habitación de Mery.
En cuanto entramos en la habitación encontramos una escena para morirse de la risa. Mery estaba tumbada en el suelo y Harry, encima de ella le sujetaba los brazos con las rodillas.
Ella no paraba de suplicar que la soltase y de patalear para liberarse mientras él le acercaba un cacho de cinta aislante a la boca.
-          Harry no por favor – pataleaba Mery.
-          Voy a taparte la boca para que no digas mas mentiras – dijo Harry con una sonrisa malévola y poniéndole el trozo de cinta aislante en la boca. Mery emitió un sonido intentando decir algo pero por culpa de la cinta en la boca no se la entendía.- ¿Que dices amor?, no te entiendo – volvió a intentar decir algo pero nada, no se la entendía- Chicos, no entiendo lo que dice ¿vosotros?
-          Yo no – dije aguantando una carcajada.
-          Yo tampoco – dijo Dani riéndose – la tienes así torturada porque…
-          Porque es una mentirosa, la cortaría la lengua pero eso podría tener unas consecuencias una tanto contradictorias y el que acabaría torturado sería yo – dijo riendo el también.
-          ¿Qué ha dicho? – pregunté.
-          Que soy feo y que está saliendo conmigo por aburrimiento. Que tengo unos ojos muy feos y los rizos amorfos, es muy mala mentirosa, todo el mundo sabe que mis rizos son perfectos – dijo meneando el pelo.
Nosotros no podíamos reír más y no estábamos pendientes de lo que Mery hacía. Ella durante toda nuestra pequeña conversación y aprovechando que no la estábamos prestando atención había ido juntado una de sus piernas a su pecho y tenía la pierna libre del agarre de Harry.
Situó el pie en la entrepierna de Harry y empujó con todas sus fuerzas haciendo que el chico se retorciese de dolor llevando sus manos a aquella zona tan sensible que su novia acababa de machacar.
Aprovechando que su novio había dejado de ejercer presión sobre ella a causa del golpe, se liberó por completo de su agarre y se levantó quitándose el trozo de cinta aislante de la boca y gritando:
-          Te jodes Harry.
El chico no dijo nada, tan solo se quedó en el suelo con las dos manos sujetando sus partes como si en cualquier momento estas se fuesen a caer.
-          Cariño, le has dejado sin carnet de padre – dijo Dani poniéndole una mano en el hombro, acto seguido se miraron y chocaron las manos.
-          Ya no te va a poder hacer un bombo, se ha quedado impotente – dijo Louis que observaba la escena detrás nuestro con Patri subida en su espalda.
-          Tú te callas – articuló el chico dolorido.
-          ¿Qué tal tus pequeños Harold? – dijo Mery con sorna.
-          Hechos tortilla – dijo levantándose.
-          ¿Alguien ha dicho tortilla? – dijo el rubio zampabollos apareciendo por la puerta de la habitación seguido de Irene.
-          3, 2, 1… - dijo Louis.
-          Me las vas a pagar – gritó Harry empezando a correr detrás de Mery.
-          Nunca falla – repitió Lou mirando desde la barandilla de las escaleras como la parejita bajaba corriendo por las escaleras.
-          No corráis por la escaleras – les regañó Liam entrando por la puerta cargado con un montón de bolsas de la compra y con Nicki detrás.
A partir de aquí no sabemos muy bien lo que pasó pero escuchamos un grito y un golpe muy fuerte. Bajamos a la cocina que era de donde había salido el grito y nos les encontramos a los dos en la piscina.
-          Había que estrenarla – dijo Harry.
-          Yo te mato Styles – dijo Mery.
-          Venga todo el mundo fuera que os vais a resfriar – dijo Liam.
-          Cállate aguafiestas – dijo Nicki dándole un empujón y tirándole a la piscina a él también.
-          Esta me la pagas rubia – dijo Liam emergiendo y riendo.
-          Estos dos ya se han arreglado – dijo Dani
-          Se ve que si – dijo Patri – yo me meto a la cocina antes de acabar en el agua.
-          Voy contigo – dijo Louis.
-          Tu y yo vamos a preparar las cosas para poder comer – dijo Dani sonriente - ¿Comemos en el jardín?
-          Vale – contestaron todos.
Dani y yo pusimos la mesa en el jardín y nos metimos al salón a ver un rato la tele mientras Patri terminaba de hacer la comida con Louis y los demás estaban en la piscina o tomando el sol o haciendo el bobo.
A mitad de la serie que echaban nos empezamos a aburrir y a Dani se le ocurrió una manera muy poco divertida de entretenerse.
*NARRA DANI*
La tele era aburridísima así que decidí empezar a provocar un rato a Zayn, me encantaba ponerle nervioso.
Puse una de mis manos en su pierna y empecé a subir y a bajar. En el mismo instante en el que mi piel rozo la suya se tensó.
-          Daniela – dijo pacientemente – no juegues conmigo que te conozco.
-          Es que es divertido – dije lo más sensual posible.
-          No funciona – dijo mostrando indiferencia.
-          ¿Seguro? – dije poniéndome de rodillas y pasando mis mano al rededor de su cuello.
En un rápido movimiento me cogió por las muñecas y me tumbó sobre el sillón sujetando mis manos por encima de mi cabeza y quedando el encima mía, sin hacer ningún tipo de presión sobre mi pero con nuestros rostros a un centímetro escaso.
-          Seguro – dijo con una voz rematadamente sexy. Me miro de arriba abajo con una sonrisa picara en la cara y mordiéndose el labio inferior dijo:
-          Te tengo a mi merced, puedo hacerte lo que quiera ahora mismo, que no tendrías manera de escapar.
Esa frase hizo que mi cuerpo se congelara. No me daba miedo Zayn, ni lo que pudiese hacerme, si no cómo reaccionaría yo ante sus acciones.
Sujeto mis manos tan solo con una de las suyas y con la otra empezó a recorrer todas y cada una de las fracciones de mi cara. Las acariciaba lentamente y con suavidad como si temiese que me rompiese, admirando cada parte de mi rostro.
Los latidos de mi corazón se empezaros a acelerar, desbocándose pues él, con una mirada dulce y tierna, estaba rompiendo la distancia que nos separaba.
Mi cuerpo se tensó porque aunque llevaba días esperando a ese momento, no sabía muy bien cómo reaccionar. Me moría por besarlo porque ese chico me gustaba de verdad pero no quería ser solo un juguete para él y estaba claro que el podría conseguir todas las chicas que se propusiese.
Se siguió acercando pero lentamente cambió la trayectoria de su beso y sus labios se posaron en mi cuello haciendo que mi piel se erizase al contacto con el calor de sus labios.
 Se separó y me sonrió dulcemente a lo que no pude contestar ya que estaba en estado de shock. Seguimos así, mirándonos hasta que Patri nos llamó para comer y desperté de ese pequeño sueño en el que solo existíamos nosotros dos.
Me levante como una bala, le lancé una sonrisa juguetona y le besé en la mejilla. Comencé a caminar hacía el jardín y me giré, descubriéndolo masajeando la zona que acababa yo de besar con cara de bobo.
Puede que esta batalla la haya ganado el con el beso en el cuello, pero yo ganaré la guerra. 
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Ola chicas.
Priero y ante todo no vale matarme. Se que he tardado siglos en subir pero es que he tenido que estudiar un montón, además alguién hackeo mi cuenta y cabió mi nombre por uno un poco, como decirlo, asqueroso.
He tardado tres días hasta que he conseguido cambiar el nombre esta vez y esta vez me llamo Patri Tomlinson. Sigo siendo la misma no he cambiado nada, solo el apellido.
Yo tenía muchas cosas que conaros porque han pasado muchas cosas en esta semana. Primero, el fin de semana pasado fui con Irene a la tienda de One Direction que han puesto en Madrid y la cual hoy es el ultimo día que está abierta. Ayer mery y yo fuimos a una competición de Natación Sincronizada y hemos quedado segundas de Madrid, cosa que aún no me creo.
Subo este capi para celebrar la medalla. Es largo e intenso y os prometo que dentro de poco subiré otro.
Deciros a Campy y a Sarai que siento no haber podido comentar en vuetras novelas pero ha sido por culpa de los problemas de la cuenta, aún así que sepais que he leido los tres capítulos y que espero que subais pronto.
No quiero aburriros mas así que in besazo. Espero que os guste.
KISSES